INCREIBLE, PERO CIERTO
Nota de Hugo Adan. Diciembre 15, 2011
De la dictadura disfrazada del gran capital corporativo estamos pasando a la dictadura abierta y descarada. Esto no es sino un signo de que la debacle se aproxima y una forma de hecharle mas gasolina al fuego pues el pueblo se vera obligado a pasar a formas clandestinas de resistencia democratica. Esto prueba de que la tactica electoralista que usan ambos partidos (democratas y republicanos) no viene dando el resultado esperado: distraer y disuadir la lucha popular. Solo qudan dos alternativas: el llamado a no votar o el llamado a la construccion de un Frente Popular. La denuncia del Senador Ron Paul, candidato a la presidencia, es valiente y seguro que los republicanos haran todo lo posible por sacarlo de la contienda.
Mi propuesta es que los senadores Ron Paul, Denis Kusinick y el de Vermont, mas el lider del Green Party R Nader llamen a un FRENTE UNIDO por la reconstruccion de America. Es tiempo que se deje atras el espiritu egolatra que caracteriza a las izquierdas de los EU. El llamado a la creacion de un Frente Popular seria el mejor favor que harian estas mentes lucidas a la nacion americana. Ya no hay espacio para caciques ni oportunistas de los viejos partidos. Es tiempo de alianzas y de dejar atras los intereses personales. LA LUCHA CONTINUA!! LA VICTORIA SERA DEL PUEBLO AMERICANO!!
Ron Paul: Defense Bill Establishes Martial Law In America!
Video
http://www.informationclearinghouse.info/article29987.htm
December 14, 2011 -- Top tier presidential candidate Ron Paul has decried the 'indefinite detention' provision of the National Defense Authorization Act, warning that it represents an arrogant, bold and dangerous attempt to establish martial law in America.
Comment about martial law at 9:40 minute in this interview
SOURCES:
Prisonplanet.TV
www.infowars.com
http://www.informationclearinghouse.info/article29987.htm
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Nuestro sistema politico es absoleto pues recrea el poder economico y politico de trasnacionales y socios internos quienes impiden el desarrollo sostenido del pais. La nueva democracia tiene que armarse a partir de organizaciones de base en movimiento. Imposible seguir recreando el endeudamiento, el pillaje y la corrupcion. Urge reemplazar el presidencialismo por parlamentarismo emergido del poder local y regional. Desde aqui impulsaremos debate y movimiento de bases por una NUEVA DEMOCRACIA
jueves, 15 de diciembre de 2011
SAMIR AMIN SE REQUIERE AUDACIA, MAS AUDACIA
AUDACIA, MÁS AUDACIA
Samir Amin
ALAI AMLATINA
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=141341
Traducción: Katu Arkonada y Alejandra Santillana
Las circunstancias históricas creadas por la implosión del capitalismo contemporáneo requieren de una izquierda radical, tanto en el Norte como en el Sur, que sea capaz de formular una alternativa política al sistema existente. El propósito de este artículo es mostrar por qué es necesaria la audacia y lo que esta significa.
¿POR QUÉ AUDACIA?
1. El capitalismo contemporáneo es un capitalismo de monopolios generalizados. Con esto quiero decir que los monopolios no son ya más islas grandes en un mar de empresas relativamente autónomas, sino que son un sistema integrado, que controla absolutamente todos los sistemas de producción. Pequeñas y medianas empresas, incluso las grandes corporaciones que no son estrictamente oligopolios, están bajo el control de una red que remplaza a los monopolios. Su grado de autonomía se ha visto reducido al punto de convertirse en subcontratistas de los monopolios.
Este sistema de monopolios generalizados es producto de una nueva fase de centralización del capital que tuvo lugar durante los 80 y 90 en los países que componen la Triada (Estados Unidos, Europa y Japón).
Los monopolios generalizados dominan ahora la economía mundial. “Globalización” es el nombre que le han dado al conjunto de demandas mediante las cuales ejercen su control sobre los sistemas productivos de la periferia del capitalismo global (periferia entendida como el mundo por debajo de la Triada). Esto no es más que una nueva fase del imperialismo.
2. El capitalismo de los monopolios generalizados y globalizados es un sistema que garantiza que estos monopolios graven impuestos sobre la masa de plusvalía (transformada en ganancias) que el capital extrae de la explotación del trabajo. En la medida en que estos monopolios están operando en las periferias del sistema global, la renta monopólica es renta imperialista. El proceso de acumulación capitalista –que define el capitalismo en todas sus sucesivas formas históricas- está determinado por la maximización de la renta monopólica/imperialista que persigue.
Este desplazamiento del centro de gravedad de la acumulación del capital es la fuente de la continua concentración del ingreso y la riqueza en beneficio de los monopolios, ampliamente controlada por las oligarquías (plutocracias) que gobiernan los grupos oligopólicos a expensas de la remuneración del trabajo e incluso de la remuneración del capital no monopólico.
3. Esto pone en riesgo al mismo crecimiento, desequilibrando la fuente de financialización del sistema económico. Con esto me refiero a que el segmento creciente de la plusvalía no puede ser invertido en la expansión y profundización de los sistemas de producción y por consiguiente la inversión financiera de la plusvalía desmedida se vuelve la única opción para sostener la acumulación bajo el control de los monopolios.
La implementación que el capital realiza en determinados sistemas, permite que la financialización opere de distintas maneras, generando:
(i) la subordinación de la gestión de las empresas al principio del “valor de las acciones”.
(ii) la sustitución del sistema de pensiones basado en la capitalización (fondos de pensión) por sistemas de distribución de las pensiones.
(iii) la adopción del principio de “intercambio de tasas flexibles”.
(iv) el abandono del principio bajo el cual los bancos centrales determinan la tasa de interés –el principio de liquidez- y la transferencia de esta responsabilidad al “mercado”.
La financialización ha transferido la responsabilidad principal en el control de la reproducción del sistema de acumulación a 30 grandes bancos que son parte de la Triada. Los eufemísticamente llamados “mercados” no son otra cosa más que los lugares donde son desplegadas las estrategias de los actores que dominan la escena económica.
Por consiguiente esta financialización, que es responsable del crecimiento de la desigualdad en la distribución del ingreso (y la riqueza), genera la misma plusvalía que la sostiene. La “inversión financiera” (o mejor dicho la inversión en especulación financiera) continúa creciendo a gran velocidad sin corresponderse con el crecimiento del Producto Interior Bruto (que en la actualidad se está convirtiendo en algo ficticio) o con la inversión en la producción real.
El crecimiento explosivo de la inversión financiera requiere, y se alimenta de, la existencia de deuda en todas sus formas, especialmente de la deuda soberana. Cuando los gobiernos que están en el poder dicen estar persiguiendo la reducción de la deuda, están mintiendo deliberadamente. Para concretar la estrategia de financialización de los monopolios se necesita el crecimiento de la deuda, algo que en realidad los monopolios buscan más que combaten, como una manera de absorber la ganancia de los monopolios. Las políticas de austeridad impuestas para “reducir la deuda”, han tenido como resultado (tal y como se pretendía) el incremento del volumen de la misma.
4. Es este sistema –llamado popularmente neoliberal, el sistema del monopolio generalizado capitalista, “globalizado” (imperialista) y financializado (como una necesidad para su propia reproducción) – que implosiona ante nuestros ojos. Pero este sistema, aparentemente incapaz de derrotar sus crecientes contradicciones internas, está condenado a continuar su salvaje expansión.
La “crisis” del sistema es causada por su propio “éxito”. En efecto, la estrategia desplegada por los monopolios siempre ha producido los resultados deseados: los planes de “austeridad” y los llamados planes de reducción social (en realidad anti-social) continúan siendo impuestos, a pesar de la resistencia y las luchas. Actualmente, la iniciativa yace en manos de los monopolios (“los mercados”) y sus siervos políticos (los gobiernos subordinados a las demandas del “mercado”).
5. Bajo estas condiciones el capital monopólico ha declarado abiertamente la guerra tanto a los trabajadores como a los pueblos. Esta declaración es parte del planteamiento de “el liberalismo no es negociable”. El capital monopólico seguirá expandiéndose sin reducir su velocidad. La crítica a la “regulación” que explico a continuación, está basada en este hecho.
No estamos viviendo un momento histórico en donde la búsqueda de un “compromiso social” sea una opción posible. Ha habido momentos en el pasado, como el compromiso social durante la post Guerra entre el capital y el trabajo referente a un Estado social democrático en el oeste, el socialismo actualmente existente en el este, y los proyectos nacionalistas y populares en el sur, pero el actual momento histórico ya no es el mismo. El conflicto actual se produce entre el capital monopólico, y los trabajadores y la gente que es llamada a rendirse incondicionalmente. Las estrategias defensivas de resistencia bajo estas condiciones no son efectivas y eventualmente llevan incluso a ser derrotadas. En la guerra declarada por el capital monopólico, los trabajadores y los pueblos deben desarrollar estrategias que les permitan colocarse a la ofensiva.
El periodo de guerra social está necesariamente acompañado por la proliferación de conflictos políticos internacionales e intervenciones militares de las fuerzas imperialistas de la Triada. La estrategia de “control militar del planeta” por las fuerzas armadas de los Estados Unidos y sus aliados subordinados de la OTAN es, en última instancia, el único medio por el cual los monopolios imperialistas de la Triada pueden continuar su dominio sobre los pueblos, naciones y estados del Sur.
Ante este desafío de la guerra declarada por los monopolios, ¿cuáles son las alternativas que se proponen?
Primera respuesta: “regulación de los mercados” (financieros y de otros tipos)
Esta regulación es una iniciativa que los monopolios y los gobiernos reivindican. Sin embargo esto es solo retórica vacía, diseñada para confundir a la opinión pública. Estas iniciativas no pueden parar la desenfrenada carrera por el beneficio financiero, resultado de la lógica de acumulación controlada por los monopolios. Son por tanto una falsa alternativa.
Segunda respuesta: un retorno a los modelos de la post Guerra.
Estas respuestas alimentan una triple nostalgia: (i) la reconstrucción de una verdadera “socialdemocracia” en Europa occidental, (ii) la resurrección de “socialismos” basados en los principios que gobernaron el siglo XX (iii) el retorno a fórmulas de nacionalismo popular en la periferia del Sur. Estas nostalgias imaginan que es posible obligar a retroceder al capitalismo monopólico, forzándole a regresar a lo que era en 1945. Pero la historia nunca permite tales retornos al pasado. El capitalismo debe ser confrontado tal y como es hoy, no como nosotros hubiéramos deseado que hubiese sido imaginándonos un bloqueo en su evolución. Sin embargo, estos anhelos siguen atormentando a una buena parte de la izquierda global.
Tercera respuesta: la búsqueda de un consenso “humanista”
Yo defino este piadoso deseo de la siguiente manera: la ilusión de que un consenso entre intereses en conflicto puede ser posible. Algunos ingenuos movimientos ecologistas, entre otros, comparten esta ilusión.
Cuarta respuesta: las ilusiones del pasado
Estas ilusiones invocan “la especificidad” y “el derecho a la diferencia” sin preocuparse de entender su alcance y significado. El pasado ya nos ha respondido las preguntas del futuro. Estos “culturalismos” pueden adoptar varias formas étnicas o para-religiosas. Teocracias y etnocracias se convierten en convenientes substitutos de las luchas sociales democráticas que han visto vaciada su agenda.
Quinta respuesta: la prioridad de la “libertad personal”.
La gama de respuestas basadas en esta prioridad, considerada el “valor supremo”, incluyen entre sus filas a los retrógrados defensores de la “democracia electoral representativa”, a la que equiparan con democracia en sí misma. La fórmula separa la democratización de las sociedades del progreso social, tolerando incluso una asociación de facto con la regresión social con tal de no poner en riesgo y desacreditar la democracia, reducida ahora al estatus de una trágica farsa.
Pero hay variaciones de esta posición incluso más peligrosas. Me refiero aquí a algunos típicos “post modernos” actuales (como Toni Negri en particular) quienes imaginan que el individuo se ha convertido ya en el protagonista de la historia, como si el comunismo, que permite al individuo ser emancipado de la alienación y convertirse en protagonista de la historia, ya hubiese sido instaurado.
Está claro que todas las respuestas de arriba, incluyendo aquellas de derecha (como las “regulaciones” que no afectan a la propiedad privada de los monopolios) todavía encuentran poderosos ecos en una mayoría de la gente de izquierda.
6. La guerra declarada por el generalizado capitalismo monopólico del imperialismo contemporáneo no tiene nada que temer de las falsas alternativas que acabo de perfilar.
QUÉ HACER ENTONCES?
Este momento nos ofrece la oportunidad histórica de ir mucho más lejos; nos demanda como única y efectiva respuesta una audaz y atrevida radicalización en la formulación de alternativas capaces de movilizar trabajadores y pueblos para colocarse a la ofensiva y defenderse de la estrategia de guerra de sus enemigos. Estas formulaciones, basadas en el análisis del capitalismo actualmente existente, deben confrontar directamente el futuro a ser construido, y sacarnos de la nostalgia del pasado y de las ilusiones de la identidad o el consenso.
PROGRAMAS AUDACES PARA UNA IZQUIERDA RADICAL
Voy a organizar los siguientes planteamientos bajo tres ideas centrales: (i) la socialización de la propiedad de los monopolios, (ii) la des-financialización del manejo de la economía, (iii) des-globalización de las relaciones internacionales.
Socialización de la propiedad de los monopolios
La efectividad de la respuesta alternativa requiere necesariamente del cuestionamiento del principio de la propiedad privada del monopolio del capital. La propuesta de “regular” las operaciones financieras, el retorno de los mercados a la “transparencia” para permitir que las expectativas de los “agentes” se conviertan en “racionales” y definan los términos de un consenso de estas reformas sin abolir la propiedad privada de los monopolios no es más que un claro intento de confundir a un público ingenuo. Los monopolios son llamados a “gestionar” reformas contra sus propios intereses, ignorándose el hecho de que los monopolios mantienen mil y un formas de burlar los objetivos de estas reformas.
El proyecto social alternativo debería revertir la dirección del actual orden social (desorden social) producido por las estrategias de los monopolios, con el propósito de asegurar empleo pleno y estable, garantizando salarios decentes al mismo tiempo que genera la productividad de la labor social. Este objetivo es simplemente imposible sin la expropiación del poder de los monopolios.
El "software de los teóricos de la economía" debe ser reconstruido (en palabras de François Morin) así como la absurda e imposible teoría económica de que las "expectativas" promueven la democracia porque permiten un mayor control en la toma de decisiones económicas. La audacia en este momento requiere de reformas radicales en la educación para la formación no solo de economistas sino también de aquellos llamados a ocupar cargos de gestión.
Los monopolios son cuerpos institucionales que deben ser manejados de acuerdo a los principios de la democracia, en conflicto directo con quienes santifican la propiedad privada. A pesar de que el término “bienes", importado de la palabra anglo sajona, es en sí mismo ambiguo porque está desconectada del debate sobre el significado de los conflictos sociales (el lenguaje anglo sajón ignora deliberadamente la realidad de las clases sociales), el término aquí puede ser utilizado específicamente para denominar a los monopolios como parte de los “bienes”.
La abolición de la propiedad privada de los monopolios debe tener lugar a través de su nacionalización. Este primer paso legal es inevitable. Pero la audacia implica en este punto ir más allá de este paso legal para proponerse la socialización de la gestión de los monopolios nacionalizados y la promoción de las luchas sociales democráticas articuladas en este proceso.
Daré un ejemplo concreto que podría incluirse en estos planes de socialización.
Tanto los propietarios de tierra 'capitalistas' (aquellos de los países desarrollados) como los propietarios 'campesinos' (mayormente del Sur) son prisioneros tanto de los monopolios que proveen inputs [1] y créditos, como de los que dependen del proceso de transporte y comercialización de sus productos. Pero ninguno de los dos grupos tiene autonomía real en la toma de decisiones. A esto se suma que la productividad alcanzada es apropiada por los monopolios que reducen a los productores al status de "subcontratistas". Frente a esto, ¿cuál es la alternativa posible?
Los monopolios deberían ser substituidos por instituciones públicas que trabajen dentro de un marco legal como parte de su forma de gobernar. Estas instituciones deberían ser constituidas por representantes de: (i) campesinos (los principales interesados), (ii) unidades ascendentes (manufactura de inputs, bancos) y descendentes (industria alimentaria, cadenas comerciales), (iii) consumidores, (iv) autoridades locales comprometidas con el medio ambiente y la sociedad (escuelas, hospitales, planificación urbana, vivienda, transporte), (v) el Estado (los ciudadanos). Estos representantes deberían ser seleccionados de acuerdo a procedimientos correspondientes a su propia manera de gestión social, como por ejemplo unidades de producción de inputs gestionadas por consejos de administración conformados por trabajadores directamente empleados por las unidades concernientes así como por quienes están empleados por unidades de subcontrato. Estas estructuras deberían estar diseñadas de tal manera que asocien la gestión del personal con cada uno de estos niveles, así como con centros de investigación que busquen una investigación independiente, y tecnología apropiada. Podríamos hasta concebir una representación de los proveedores de capital ("pequeños accionistas") heredados de la nacionalización, si es que lo consideramos útil.
Estamos hablando por tanto de aproximaciones institucionales que son más complejas que las reformas de autogestión o cooperativas conocidas hasta el momento. Es necesario inventar los caminos de este proceso de tal manera que promuevan el ejercicio de una democracia verdadera en el manejo de la economía, ejercicio basado en negociaciones abiertas entre todos las partes interesadas. Se requiere una formula que vincule sistemáticamente la democratización de la sociedad con el progreso social, en contraste con la realidad del capitalismo que disocia la democracia, reduciéndola al manejo formal de la política, con las condiciones sociales abandonadas al "mercado" dominado por lo que produce el monopolio del capital. Ahí y solo ahí podremos hablar de una verdadera transparencia de los mercados, cuando estos sean regulados bajo formas institucionalizadas de gestión socializada.
El ejemplo puede parecer marginal en los países capitalistas desarrollados debido a que los pequeños propietarios de tierra y campesinos son solo una pequeña proporción de los trabajadores (3-7%). Sin embargo, este tema es central para el Sur, en donde la población rural seguirá siendo significativa por algún tiempo. Aquí, el acceso a la tierra, que debe ser garantizado para todos (con la mayor equidad posible en su distribución) es fundamental para avanzar en la agricultura campesina. Esta “agricultura campesina” no debe ser entendida como sinónimo de "agricultura estática" o “tradicional y folklórica”. El progreso necesario de la agricultura campesina implica una cierta "modernización" (a pesar de que este término es poco apropiado debido a que inmediatamente sugiere modernización a través del capitalismo). Más inputs efectivos, créditos, y cadenas de producción y distribución son necesarias para impulsar la productividad del trabajo campesino. Las fórmulas propuestas aquí tienen por objetivo avanzar en la modernización bajo formas y orientadas por un espíritu "no-capitalista", es decir, bajo un horizonte socialista.
Obviamente, el ejemplo específico escogido aquí en este artículo es uno de los que necesita ser institucionalizado. La nacionalización / socialización de la gestión de los monopolios en los sectores de la industria y el transporte, bancos y otras instituciones financieras, deben ser imaginadas bajo el mismo espíritu, tomando las especificidades de sus propias economías y funciones sociales en la constitución de sus consejos de administración. Como ya se ha señalado, estos consejos deben incluir a los trabajadores de la compañía, así como a los subcontratistas, representantes de las industrias, bancos, institutos de investigación, consumidores y ciudadanos.
La nacionalización/ socialización de los monopolios nos señala una necesidad fundamental como eje central del reto que deben encarar los trabajadores y pueblos bajo un capitalismo contemporáneo de monopolios generalizados. Este es el único camino para detener la acumulación por desposesión a la que nos está llevando el manejo de la economía por parte de los monopolios.
La acumulación dominada por los monopolios puede ser de hecho reproducida solamente si el área sujeta al "manejo del mercado” está en constante expansión. Esto es posible por la excesiva privatización de los servicios públicos (desposesión de los ciudadanos), y el acceso a recursos naturales (desposesión de los pueblos). La extracción de las ganancias de las unidades económicas “independientes” por parte de los monopolios es también una desposesión (entre capitalistas!) de la oligarquía financiera.
DES-FINANCIALIZACIÓN: UN MUNDO SIN WALL STREET
La nacionalización/ socialización de los monopolios debería abolir el principio de "valor de las acciones" impuesto por la estrategia de acumulación al servicio de la renta monopólica. El objetivo es esencial para cualquier agenda que quiera escapar del anquilosamiento bajo el cual nos tiene enfangados el actual manejo de la economía. La implementación de un proceso de nacionalización trastoca la financialización del manejo de la economía. Pero ¿estaríamos regresando a la famosa "eutanasia de la renta" acuñada por Keynes en su época? No necesariamente, y desde luego no completamente. Se puede fomentar el ahorro, pero bajo la condición de que su origen (ahorros de los trabajadores, negocios, comunidades) y las condiciones de las ganancias, sean bien definidas. El discurso del ahorro macroeconómico en la teoría económica convencional esconde la pretensión del acceso exclusivo al mercado de capital por parte de los monopolios. La tan llamada “ganancia generada por el mercado” no es otra cosa que el medio para garantizar el crecimiento de la renta monopólica.
Por supuesto la nacionalización / socialización de los monopolios también se puede utilizar para los bancos, al menos para los más grandes. Pero la socialización de su intervención ("políticas de crédito") tiene características específicas que requieren de más precisión en la constitución de sus consejos de administración. La nacionalización en el sentido más clásico se refiere únicamente a la substitución de consejos de administración conformados por accionistas privados por otros definidos por el Estado. Esto permitiría en principio, la implementación de políticas de crédito formuladas desde el Estado, lo cual no es poco. Pero no es suficiente si consideramos que la socialización requiere de la participación de accionistas sociales relevantes en la gestión del banco. Aquí la gestión de los bancos por sus propios trabajadores no sería lo más apropiado. El personal afectado debe ser incorporado en las decisiones sobre sus propias condiciones laborales, pero poco más, debido a que no le corresponde determinar las políticas de crédito que deben ser implementadas.
Si los consejos de administración deben lidiar con el conflicto de intereses entre quienes proveen préstamos (los bancos) y aquellos que los reciben (las "empresas"), la fórmula para la composición de los consejos de administración debe ser diseñada tomando en cuenta cuáles son estas empresas y que es lo que necesitan. Necesitamos una restructuración del sistema bancario, sistema que se ha convertido en algo excesivamente centralizado desde que los marcos regulatorios de los últimos dos siglos fueron abandonados en las últimas cuatro décadas. Este es un argumento fuerte que justifica la reconstrucción de la especialización bancaria en función de los requerimientos de los beneficiarios de los créditos, así como de su propia función económica (provisión de liquidez a corto plazo, contribuir a la financiación de inversiones en el mediano y largo plazo). Deberíamos entonces por ejemplo, crear un " banco agrícola" (o un conjunto coordinado de bancos agrícolas) entre cuya clientela se incluyan no solo pequeños propietarios de tierra y campesinos sino también a todos los involucrados en las diferentes entidades de la agricultura descritas arriba. El consejo de administración del banco podría incorporar por un lado a los “bancarios" (personal del banco, los que han sido reclutados por el consejo de administración) y otros clientes (pequeños propietarios de tierra o campesinos, y otras entidades.
Podemos imaginar también otros tipos de sistemas articulados de bancos, adecuados para diferentes sectores industriales, en donde los consejos de administración podrían incluir clientes industriales, así como centros de investigación, tecnología y servicios, para asegurar el control del impacto ecológico de la industria, y de esta manera garantizar el mínimo riesgo (reconociendo claro está que ninguna acción humana está completamente libre de riesgos), y vincularlo a un debate transparente y democrático.
La des-financialización de la gestión económica requiere asimismo de dos tipos de legislación. La primera referente a la autoridad de un Estado soberano para prohibir que fondos especulativos (fondos de cobertura) operen en su propio territorio. La segunda es la referida a los fondos de pensiones, los cuales se han convertido actualmente en los mayores operadores en la financialización del sistema económico. Estos fondos fueron designados, en Estados Unidos en primer lugar por supuesto, para transferir a los trabajadores los riesgos normalmente asumidos por el capital, y que constituyen las razones a las que se suele apelar para justificar la remuneración del capital! Esto constituye un arreglo escandaloso, en clara contradicción incluso con la defensa ideológica del capitalismo! Pero esta "invención" es un instrumento ideal para las estrategias de acumulación dominadas por los monopolios.
La abolición de los fondos de pensiones es necesaria para el beneficio de sistemas redistributivos de pensiones, los cuales por su propia naturaleza, requieren de un debate democrático para determinar las cantidades y periodos de contribución así como la relación entre las cantidades de las pensiones y los pagos. En una democracia que respeta derechos sociales, los sistemas de pensiones son universalmente accesibles para todos los trabajadores.
Todas las medidas de de-financialización sugeridas aquí nos llevan a una conclusión obvia: Un mundo sin Wall Street, tomando prestado el título de un libro de François Morin, es posible y deseable.
En un mundo sin Wall Street, la economía está todavía controlada por el mercado.
Pero por primera vez estos mercados son verdaderamente transparentes, regulados por una negociación democrática entre actores sociales genuinos (actores que por primera vez ya no son adversarios, como ocurre bajo el capitalismo). Es el “mercado” financiero, opacado por la naturaleza y el carácter de los requerimientos de la gestión para beneficio de los monopolios, el que desaparece. Podríamos incluso explorar si es que es útil o no terminar con el intercambio de acciones, dado que los derechos a la propiedad (tanto en su forma privada como social) serían dirigidos de otra manera. El simbolismo en cualquier caso–un mundo sin Wall Street- conserva todo su poder.
Des-financialización no significa en cualquier caso la abolición de la política macroeconómica y en particular la gestión macro del crédito. Por el contrario, restaura su eficiencia al liberándola de la subyugación a estrategias que buscan la maximización de las rentas de los monopolios. La restauración de los poderes de los bancos centrales nacionales, ya no más “independientes” sino dependientes tanto del Estado como de los mercados y regulados por la negociación democrática entre los accionistas sociales, nos otorga la formulación de una política macro de crédito capaz de permitir una gestión social de la economía.
En el nivel internacional: desconexión
En este punto voy a utilizar el término “desconexión” que propuse hace medio siglo, un concepto que el discurso contemporáneo aparentemente ha sustituido por el sinónimo "des-globalización". Nunca he conceptualizado desconexión como una forma autárquica de refugio, sino como un cambio estratégico de cara tanto a las fuerzas internas como externas en respuesta a los requerimientos inevitables del desarrollo autodeterminado. La desconexión promueve la reconstrucción de una globalización basada en la negociación, en vez de una subordinación a los intereses exclusivos de los monopolios imperialistas. La desconexión hace también posible la reducción de las desigualdades internacionales.
La desconexión es necesaria porque sin ésta, las medidas definidas en las dos secciones previas de este artículo no podrán ser jamás implementadas a escala global, o incluso tampoco a nivel regional (por ejemplo en Europa). Estas medidas únicamente podrán empezar a realizarse en el contexto de los estados / naciones a partir de luchas sociales y políticas, comprometidas con un proceso de socialización del manejo de su economía.
El imperialismo, bajo la forma adoptó hasta justo después de la Segunda Guerra Mundial, generó un fuerte contraste entre centros imperialistas industrializados y periferias dominadas donde la industria fue prohibida. Las victorias de los movimientos de liberación nacional iniciaron el proceso de industrialización de las periferias, mediante la implementación de políticas de desconexión necesarias para alcanzar el desarrollo endógeno. Asociadas con reformas sociales, que para aquellos tiempos eran reformas radicales, estas desconexiones crearon las condiciones para un eventual "surgimiento" de los países que más lejos habían llegado en esa dirección – obviamente con China a la cabeza de este bloque de países.
Pero el imperialismo del actual momento histórico, el imperialismo de la Triada, está forzado a renegociar y "ajustarse” a las condiciones de este nuevo momento, y por lo tanto a reconstruirse bajo nuevas bases, basadas en "ventajas" mediante las cuales se busca mantener el privilegio de la exclusividad que he clasificado en cinco categorías. Estas se refieren al control de:
• tecnología
• acceso a recursos naturales del planeta
• integración global de los sistemas monetarios y financieros
• sistemas de comunicación e información
• armas de destrucción masiva.
Actualmente, la principal forma de desconexión es aquella definida precisamente por estos cinco privilegios del imperialismo contemporáneo. Los países emergentes están destinados a la desconexión de estos cinco privilegios, con distintos grados de control y auto determinación. Mientras que el éxito temprano en las pasadas dos décadas de desconexión permitió la aceleración de su desarrollo, en particular a través del desarrollo industrial dentro del sistema "liberal" globalizado, es decir "capitalista", este éxito ha alimentado la desilusión sobre la posibilidad de continuar por este camino, es decir, emergiendo como los nuevos “socios capitalistas de igual nivel”. La intención de "cooptar" a los más prestigiosos de estos países mediante la creación del G20 ha fomentado estas ilusiones.
Pero con la actual implosión del sistema imperialista (llamado "globalización"), estas ilusiones deben disiparse. El conflicto entre los poderes imperialistas de la Triada y los países emergentes ya es visible, y se espera que empeore. Si quieren avanzar, las sociedades de los países emergentes se verán forzadas a avanzar hacia modelos de desarrollo autosuficientes mediante planes nacionales y a través del fortalecimiento de la cooperación Sur-Sur.
La audacia, en estas circunstancias, incluye un compromiso vigoroso y coherente hasta el final, que vincule las medidas requeridas de desconexión con los avances deseados en el progreso social.
El objetivo de esta radicalización implica: la democratización de la sociedad; el consecuente progreso social asociado; y la toma de posiciones antiimperialistas. Un compromiso en esta dirección es posible, no solo para las sociedades de los países emergentes, sino también para los "abandonados" o los “invisibilizados” del Sur global. Estos países han sido recolonizados a través de los programas de ajuste estructural de los 1980s. Sus pueblos están actualmente movilizados, y o bien han alcanzado algunas victorias (en América del Sur) o no lo han logrado todavía (en el mundo árabe).
Audacia significa que la izquierda radical de estas sociedades debe tener el coraje necesario para medir los retos que afronta y apoyar la continuación y radicalización de las necesarias luchas actualmente en marcha.
La desconexión del Sur prepara el camino para la deconstrucción del propio sistema imperialista. Esto es específicamente obvio claro en áreas afectadas por el manejo del sistema monetario y financiero global, resultado de la hegemonía del dólar.
Pero cuidado: es una ilusión esperar que a este sistema le sustituya “otro mundo monetario y otro sistema financiero" que sea más equilibrado y favorable para el desarrollo de las periferias. Como suele ocurrir, la búsqueda de un “consenso” basado en la reconstrucción internacional y producido desde arriba, es un mero deseo en espera de que ocurra un milagro. Lo que está en la agenda ahora es la deconstrucción del sistema existente – su propia implosión – y la reconstrucción de sistemas nacionales alternativos (para países, continentes o regiones), algo que ya ha comenzado a suceder en América del Sur. Audacia es tener el coraje de avanzar con la mayor determinación posible, sin preocuparse demasiado por cómo vaya a reaccionar el imperialismo.
La misma cuestión de la desconexión es igualmente importante para Europa, que es una especie de sub escenario de globalización dominado por monopolios. El proyecto europeo fue diseñado desde afuera y construido sistemáticamente para desposeer a la gente de su capacidad para ejercer su poder democrático. La Unión Europea fue establecida como un protectorado de los monopolios. Con la implosión de la zona euro, la subordinación a la ganancia de los monopolios ha significado la abolición de la democracia, que ha sido reducida al estatus de farsa y que adopta formas extremas, concentrándose solo en la pregunta: cómo el “mercado" (o sea los monopolios) y las “agencias de calificación de riesgos” (es decir, de nuevo los monopolios) reaccionan? Actualmente ese es el único asunto planteado. Ya no es un tema a ser considerado el cómo la gente reacciona.
Está claro que ni aquí ni allí existe una alternativa a la audacia: es necesario "desobedecer" las reglas impuestas por la "Constitución Europea" y el ficticio Banco Central Europeo. En otras palabras, no existe otra alternativa que deconstruir las instituciones europeas y la zona euro. Este es el pre requisito insoslayable para la eventual reconstrucción de "otra Europa" de pueblos y naciones.
En conclusión: Audacia, más audacia, siempre audacia.
En definitiva esto es lo que quiero decir con audacia:
(i) Para la izquierda radical de las sociedades de la Triada imperialista, la necesidad de un compromiso para construir un bloque social anti monopólico.
(ii) Para la izquierda radical de las sociedades de la periferia, el compromiso de construir un bloque social alternativo anti-comprador.
Va a tomar tiempo avanzar en la construcción de estos bloques, pero podría darse una aceleración si es que la izquierda radical se mueve con determinación y se compromete en avanzar por el largo camino al socialismo. Es sin embargo necesario proponer estrategias no para “salir de la crisis del capitalismo” sino para "salir del capitalismo en crisis", como dice el título de uno de mis recientes trabajos.
Nos encontramos en un periodo crucial de la historia. La única legitimidad del capitalismo es haber creado las condiciones para transitar al socialismo, que debemos entenderlo como una fase más avanzada de la civilización. El capitalismo es ya un sistema obsoleto, su continuidad solo puede llevarnos a la barbarie. No es posible otro capitalismo. La posibilidad de un choque de civilizaciones es, como siempre, incierto. O la izquierda radical triunfa mediante la audacia de sus propias iniciativas para elaborar avances revolucionarios, o la contra revolución ganará.
Todas las estrategias de la izquierda no radical no son de hecho estrategias, sino tan solo ajustes coyunturales a los altibajos de un sistema que implosiona. Y si el poder que se quiere, como Le Guépard, es el de "cambiar todo para que nada cambie", y si los candidatos de la izquierda creen que es posible "cambiar la vida sin tocar el poder de los monopolios", la izquierda no radical no detendrá el triunfo de la barbarie del capitalismo. Ya han perdido la batalla por no querer enfrentarlo.
Audacia es lo que hace falta para provocar el otoño del capitalismo, otoño que será anunciado por la implosión del propio sistema y por el nacimiento de una auténtica primavera de los pueblos, una primavera posible.
Referencias:
Samir Amin, Sortir de la crise du capitalisme ou sortir du capitalisme en crise ; Le temps des cerises, 2009.
Samir Amin, Ending the crisis of capitalism or ending capitalism. Pambazuka Press 2011
Samir Amin, Du capitalisme à la civilisation ; Syllepse, 2008.
Aurélien Bernier, Désobéissons à l’Union Européenne ; Les mille et une nuits, 2011.
Jacques Nikonoff, Sortir de l’euro ; Mes mille et une nuits, 2011.
François Morin, Un monde sans Wall Street ; Le seuil, 2011.
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[1] Sobre los inputs: “Se empieza considerando, por razones de simplificación, que se produce un sólo bien (o servicio ) por una empresa y que para producirlo es necesario una serie de elementos denominados factores de producción (también pueden ser denominados insumos o inputs). El bien o servicio producido recibe el nombre de output. La función que relacionaría las cantidades de la cantidad de factores productivos utilizados con el output obtenido recibe el nombre de función de producción. Los inputs utilizados serían las materias primas , productos intermedios (comprados a otra empresa u obtenidos en otro proceso de producción de la misma empresa), el trabajo humano usado, los suministros de energía, agua y similares, el coste de reponer el capital utilizado, maquinaria, herramientas), ya que sufre desgaste por el uso en el proceso de fabricación. Una simplificación frecuente es reducir a dos los factores: capital y trabajo . Trabajo representaría el trabajo humano, capital el resto” en http://es.wikipedia.org/wiki/Microeconom%C3%ADa
Samir Amin
ALAI AMLATINA
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=141341
Traducción: Katu Arkonada y Alejandra Santillana
Las circunstancias históricas creadas por la implosión del capitalismo contemporáneo requieren de una izquierda radical, tanto en el Norte como en el Sur, que sea capaz de formular una alternativa política al sistema existente. El propósito de este artículo es mostrar por qué es necesaria la audacia y lo que esta significa.
¿POR QUÉ AUDACIA?
1. El capitalismo contemporáneo es un capitalismo de monopolios generalizados. Con esto quiero decir que los monopolios no son ya más islas grandes en un mar de empresas relativamente autónomas, sino que son un sistema integrado, que controla absolutamente todos los sistemas de producción. Pequeñas y medianas empresas, incluso las grandes corporaciones que no son estrictamente oligopolios, están bajo el control de una red que remplaza a los monopolios. Su grado de autonomía se ha visto reducido al punto de convertirse en subcontratistas de los monopolios.
Este sistema de monopolios generalizados es producto de una nueva fase de centralización del capital que tuvo lugar durante los 80 y 90 en los países que componen la Triada (Estados Unidos, Europa y Japón).
Los monopolios generalizados dominan ahora la economía mundial. “Globalización” es el nombre que le han dado al conjunto de demandas mediante las cuales ejercen su control sobre los sistemas productivos de la periferia del capitalismo global (periferia entendida como el mundo por debajo de la Triada). Esto no es más que una nueva fase del imperialismo.
2. El capitalismo de los monopolios generalizados y globalizados es un sistema que garantiza que estos monopolios graven impuestos sobre la masa de plusvalía (transformada en ganancias) que el capital extrae de la explotación del trabajo. En la medida en que estos monopolios están operando en las periferias del sistema global, la renta monopólica es renta imperialista. El proceso de acumulación capitalista –que define el capitalismo en todas sus sucesivas formas históricas- está determinado por la maximización de la renta monopólica/imperialista que persigue.
Este desplazamiento del centro de gravedad de la acumulación del capital es la fuente de la continua concentración del ingreso y la riqueza en beneficio de los monopolios, ampliamente controlada por las oligarquías (plutocracias) que gobiernan los grupos oligopólicos a expensas de la remuneración del trabajo e incluso de la remuneración del capital no monopólico.
3. Esto pone en riesgo al mismo crecimiento, desequilibrando la fuente de financialización del sistema económico. Con esto me refiero a que el segmento creciente de la plusvalía no puede ser invertido en la expansión y profundización de los sistemas de producción y por consiguiente la inversión financiera de la plusvalía desmedida se vuelve la única opción para sostener la acumulación bajo el control de los monopolios.
La implementación que el capital realiza en determinados sistemas, permite que la financialización opere de distintas maneras, generando:
(i) la subordinación de la gestión de las empresas al principio del “valor de las acciones”.
(ii) la sustitución del sistema de pensiones basado en la capitalización (fondos de pensión) por sistemas de distribución de las pensiones.
(iii) la adopción del principio de “intercambio de tasas flexibles”.
(iv) el abandono del principio bajo el cual los bancos centrales determinan la tasa de interés –el principio de liquidez- y la transferencia de esta responsabilidad al “mercado”.
La financialización ha transferido la responsabilidad principal en el control de la reproducción del sistema de acumulación a 30 grandes bancos que son parte de la Triada. Los eufemísticamente llamados “mercados” no son otra cosa más que los lugares donde son desplegadas las estrategias de los actores que dominan la escena económica.
Por consiguiente esta financialización, que es responsable del crecimiento de la desigualdad en la distribución del ingreso (y la riqueza), genera la misma plusvalía que la sostiene. La “inversión financiera” (o mejor dicho la inversión en especulación financiera) continúa creciendo a gran velocidad sin corresponderse con el crecimiento del Producto Interior Bruto (que en la actualidad se está convirtiendo en algo ficticio) o con la inversión en la producción real.
El crecimiento explosivo de la inversión financiera requiere, y se alimenta de, la existencia de deuda en todas sus formas, especialmente de la deuda soberana. Cuando los gobiernos que están en el poder dicen estar persiguiendo la reducción de la deuda, están mintiendo deliberadamente. Para concretar la estrategia de financialización de los monopolios se necesita el crecimiento de la deuda, algo que en realidad los monopolios buscan más que combaten, como una manera de absorber la ganancia de los monopolios. Las políticas de austeridad impuestas para “reducir la deuda”, han tenido como resultado (tal y como se pretendía) el incremento del volumen de la misma.
4. Es este sistema –llamado popularmente neoliberal, el sistema del monopolio generalizado capitalista, “globalizado” (imperialista) y financializado (como una necesidad para su propia reproducción) – que implosiona ante nuestros ojos. Pero este sistema, aparentemente incapaz de derrotar sus crecientes contradicciones internas, está condenado a continuar su salvaje expansión.
La “crisis” del sistema es causada por su propio “éxito”. En efecto, la estrategia desplegada por los monopolios siempre ha producido los resultados deseados: los planes de “austeridad” y los llamados planes de reducción social (en realidad anti-social) continúan siendo impuestos, a pesar de la resistencia y las luchas. Actualmente, la iniciativa yace en manos de los monopolios (“los mercados”) y sus siervos políticos (los gobiernos subordinados a las demandas del “mercado”).
5. Bajo estas condiciones el capital monopólico ha declarado abiertamente la guerra tanto a los trabajadores como a los pueblos. Esta declaración es parte del planteamiento de “el liberalismo no es negociable”. El capital monopólico seguirá expandiéndose sin reducir su velocidad. La crítica a la “regulación” que explico a continuación, está basada en este hecho.
No estamos viviendo un momento histórico en donde la búsqueda de un “compromiso social” sea una opción posible. Ha habido momentos en el pasado, como el compromiso social durante la post Guerra entre el capital y el trabajo referente a un Estado social democrático en el oeste, el socialismo actualmente existente en el este, y los proyectos nacionalistas y populares en el sur, pero el actual momento histórico ya no es el mismo. El conflicto actual se produce entre el capital monopólico, y los trabajadores y la gente que es llamada a rendirse incondicionalmente. Las estrategias defensivas de resistencia bajo estas condiciones no son efectivas y eventualmente llevan incluso a ser derrotadas. En la guerra declarada por el capital monopólico, los trabajadores y los pueblos deben desarrollar estrategias que les permitan colocarse a la ofensiva.
El periodo de guerra social está necesariamente acompañado por la proliferación de conflictos políticos internacionales e intervenciones militares de las fuerzas imperialistas de la Triada. La estrategia de “control militar del planeta” por las fuerzas armadas de los Estados Unidos y sus aliados subordinados de la OTAN es, en última instancia, el único medio por el cual los monopolios imperialistas de la Triada pueden continuar su dominio sobre los pueblos, naciones y estados del Sur.
Ante este desafío de la guerra declarada por los monopolios, ¿cuáles son las alternativas que se proponen?
Primera respuesta: “regulación de los mercados” (financieros y de otros tipos)
Esta regulación es una iniciativa que los monopolios y los gobiernos reivindican. Sin embargo esto es solo retórica vacía, diseñada para confundir a la opinión pública. Estas iniciativas no pueden parar la desenfrenada carrera por el beneficio financiero, resultado de la lógica de acumulación controlada por los monopolios. Son por tanto una falsa alternativa.
Segunda respuesta: un retorno a los modelos de la post Guerra.
Estas respuestas alimentan una triple nostalgia: (i) la reconstrucción de una verdadera “socialdemocracia” en Europa occidental, (ii) la resurrección de “socialismos” basados en los principios que gobernaron el siglo XX (iii) el retorno a fórmulas de nacionalismo popular en la periferia del Sur. Estas nostalgias imaginan que es posible obligar a retroceder al capitalismo monopólico, forzándole a regresar a lo que era en 1945. Pero la historia nunca permite tales retornos al pasado. El capitalismo debe ser confrontado tal y como es hoy, no como nosotros hubiéramos deseado que hubiese sido imaginándonos un bloqueo en su evolución. Sin embargo, estos anhelos siguen atormentando a una buena parte de la izquierda global.
Tercera respuesta: la búsqueda de un consenso “humanista”
Yo defino este piadoso deseo de la siguiente manera: la ilusión de que un consenso entre intereses en conflicto puede ser posible. Algunos ingenuos movimientos ecologistas, entre otros, comparten esta ilusión.
Cuarta respuesta: las ilusiones del pasado
Estas ilusiones invocan “la especificidad” y “el derecho a la diferencia” sin preocuparse de entender su alcance y significado. El pasado ya nos ha respondido las preguntas del futuro. Estos “culturalismos” pueden adoptar varias formas étnicas o para-religiosas. Teocracias y etnocracias se convierten en convenientes substitutos de las luchas sociales democráticas que han visto vaciada su agenda.
Quinta respuesta: la prioridad de la “libertad personal”.
La gama de respuestas basadas en esta prioridad, considerada el “valor supremo”, incluyen entre sus filas a los retrógrados defensores de la “democracia electoral representativa”, a la que equiparan con democracia en sí misma. La fórmula separa la democratización de las sociedades del progreso social, tolerando incluso una asociación de facto con la regresión social con tal de no poner en riesgo y desacreditar la democracia, reducida ahora al estatus de una trágica farsa.
Pero hay variaciones de esta posición incluso más peligrosas. Me refiero aquí a algunos típicos “post modernos” actuales (como Toni Negri en particular) quienes imaginan que el individuo se ha convertido ya en el protagonista de la historia, como si el comunismo, que permite al individuo ser emancipado de la alienación y convertirse en protagonista de la historia, ya hubiese sido instaurado.
Está claro que todas las respuestas de arriba, incluyendo aquellas de derecha (como las “regulaciones” que no afectan a la propiedad privada de los monopolios) todavía encuentran poderosos ecos en una mayoría de la gente de izquierda.
6. La guerra declarada por el generalizado capitalismo monopólico del imperialismo contemporáneo no tiene nada que temer de las falsas alternativas que acabo de perfilar.
QUÉ HACER ENTONCES?
Este momento nos ofrece la oportunidad histórica de ir mucho más lejos; nos demanda como única y efectiva respuesta una audaz y atrevida radicalización en la formulación de alternativas capaces de movilizar trabajadores y pueblos para colocarse a la ofensiva y defenderse de la estrategia de guerra de sus enemigos. Estas formulaciones, basadas en el análisis del capitalismo actualmente existente, deben confrontar directamente el futuro a ser construido, y sacarnos de la nostalgia del pasado y de las ilusiones de la identidad o el consenso.
PROGRAMAS AUDACES PARA UNA IZQUIERDA RADICAL
Voy a organizar los siguientes planteamientos bajo tres ideas centrales: (i) la socialización de la propiedad de los monopolios, (ii) la des-financialización del manejo de la economía, (iii) des-globalización de las relaciones internacionales.
Socialización de la propiedad de los monopolios
La efectividad de la respuesta alternativa requiere necesariamente del cuestionamiento del principio de la propiedad privada del monopolio del capital. La propuesta de “regular” las operaciones financieras, el retorno de los mercados a la “transparencia” para permitir que las expectativas de los “agentes” se conviertan en “racionales” y definan los términos de un consenso de estas reformas sin abolir la propiedad privada de los monopolios no es más que un claro intento de confundir a un público ingenuo. Los monopolios son llamados a “gestionar” reformas contra sus propios intereses, ignorándose el hecho de que los monopolios mantienen mil y un formas de burlar los objetivos de estas reformas.
El proyecto social alternativo debería revertir la dirección del actual orden social (desorden social) producido por las estrategias de los monopolios, con el propósito de asegurar empleo pleno y estable, garantizando salarios decentes al mismo tiempo que genera la productividad de la labor social. Este objetivo es simplemente imposible sin la expropiación del poder de los monopolios.
El "software de los teóricos de la economía" debe ser reconstruido (en palabras de François Morin) así como la absurda e imposible teoría económica de que las "expectativas" promueven la democracia porque permiten un mayor control en la toma de decisiones económicas. La audacia en este momento requiere de reformas radicales en la educación para la formación no solo de economistas sino también de aquellos llamados a ocupar cargos de gestión.
Los monopolios son cuerpos institucionales que deben ser manejados de acuerdo a los principios de la democracia, en conflicto directo con quienes santifican la propiedad privada. A pesar de que el término “bienes", importado de la palabra anglo sajona, es en sí mismo ambiguo porque está desconectada del debate sobre el significado de los conflictos sociales (el lenguaje anglo sajón ignora deliberadamente la realidad de las clases sociales), el término aquí puede ser utilizado específicamente para denominar a los monopolios como parte de los “bienes”.
La abolición de la propiedad privada de los monopolios debe tener lugar a través de su nacionalización. Este primer paso legal es inevitable. Pero la audacia implica en este punto ir más allá de este paso legal para proponerse la socialización de la gestión de los monopolios nacionalizados y la promoción de las luchas sociales democráticas articuladas en este proceso.
Daré un ejemplo concreto que podría incluirse en estos planes de socialización.
Tanto los propietarios de tierra 'capitalistas' (aquellos de los países desarrollados) como los propietarios 'campesinos' (mayormente del Sur) son prisioneros tanto de los monopolios que proveen inputs [1] y créditos, como de los que dependen del proceso de transporte y comercialización de sus productos. Pero ninguno de los dos grupos tiene autonomía real en la toma de decisiones. A esto se suma que la productividad alcanzada es apropiada por los monopolios que reducen a los productores al status de "subcontratistas". Frente a esto, ¿cuál es la alternativa posible?
Los monopolios deberían ser substituidos por instituciones públicas que trabajen dentro de un marco legal como parte de su forma de gobernar. Estas instituciones deberían ser constituidas por representantes de: (i) campesinos (los principales interesados), (ii) unidades ascendentes (manufactura de inputs, bancos) y descendentes (industria alimentaria, cadenas comerciales), (iii) consumidores, (iv) autoridades locales comprometidas con el medio ambiente y la sociedad (escuelas, hospitales, planificación urbana, vivienda, transporte), (v) el Estado (los ciudadanos). Estos representantes deberían ser seleccionados de acuerdo a procedimientos correspondientes a su propia manera de gestión social, como por ejemplo unidades de producción de inputs gestionadas por consejos de administración conformados por trabajadores directamente empleados por las unidades concernientes así como por quienes están empleados por unidades de subcontrato. Estas estructuras deberían estar diseñadas de tal manera que asocien la gestión del personal con cada uno de estos niveles, así como con centros de investigación que busquen una investigación independiente, y tecnología apropiada. Podríamos hasta concebir una representación de los proveedores de capital ("pequeños accionistas") heredados de la nacionalización, si es que lo consideramos útil.
Estamos hablando por tanto de aproximaciones institucionales que son más complejas que las reformas de autogestión o cooperativas conocidas hasta el momento. Es necesario inventar los caminos de este proceso de tal manera que promuevan el ejercicio de una democracia verdadera en el manejo de la economía, ejercicio basado en negociaciones abiertas entre todos las partes interesadas. Se requiere una formula que vincule sistemáticamente la democratización de la sociedad con el progreso social, en contraste con la realidad del capitalismo que disocia la democracia, reduciéndola al manejo formal de la política, con las condiciones sociales abandonadas al "mercado" dominado por lo que produce el monopolio del capital. Ahí y solo ahí podremos hablar de una verdadera transparencia de los mercados, cuando estos sean regulados bajo formas institucionalizadas de gestión socializada.
El ejemplo puede parecer marginal en los países capitalistas desarrollados debido a que los pequeños propietarios de tierra y campesinos son solo una pequeña proporción de los trabajadores (3-7%). Sin embargo, este tema es central para el Sur, en donde la población rural seguirá siendo significativa por algún tiempo. Aquí, el acceso a la tierra, que debe ser garantizado para todos (con la mayor equidad posible en su distribución) es fundamental para avanzar en la agricultura campesina. Esta “agricultura campesina” no debe ser entendida como sinónimo de "agricultura estática" o “tradicional y folklórica”. El progreso necesario de la agricultura campesina implica una cierta "modernización" (a pesar de que este término es poco apropiado debido a que inmediatamente sugiere modernización a través del capitalismo). Más inputs efectivos, créditos, y cadenas de producción y distribución son necesarias para impulsar la productividad del trabajo campesino. Las fórmulas propuestas aquí tienen por objetivo avanzar en la modernización bajo formas y orientadas por un espíritu "no-capitalista", es decir, bajo un horizonte socialista.
Obviamente, el ejemplo específico escogido aquí en este artículo es uno de los que necesita ser institucionalizado. La nacionalización / socialización de la gestión de los monopolios en los sectores de la industria y el transporte, bancos y otras instituciones financieras, deben ser imaginadas bajo el mismo espíritu, tomando las especificidades de sus propias economías y funciones sociales en la constitución de sus consejos de administración. Como ya se ha señalado, estos consejos deben incluir a los trabajadores de la compañía, así como a los subcontratistas, representantes de las industrias, bancos, institutos de investigación, consumidores y ciudadanos.
La nacionalización/ socialización de los monopolios nos señala una necesidad fundamental como eje central del reto que deben encarar los trabajadores y pueblos bajo un capitalismo contemporáneo de monopolios generalizados. Este es el único camino para detener la acumulación por desposesión a la que nos está llevando el manejo de la economía por parte de los monopolios.
La acumulación dominada por los monopolios puede ser de hecho reproducida solamente si el área sujeta al "manejo del mercado” está en constante expansión. Esto es posible por la excesiva privatización de los servicios públicos (desposesión de los ciudadanos), y el acceso a recursos naturales (desposesión de los pueblos). La extracción de las ganancias de las unidades económicas “independientes” por parte de los monopolios es también una desposesión (entre capitalistas!) de la oligarquía financiera.
DES-FINANCIALIZACIÓN: UN MUNDO SIN WALL STREET
La nacionalización/ socialización de los monopolios debería abolir el principio de "valor de las acciones" impuesto por la estrategia de acumulación al servicio de la renta monopólica. El objetivo es esencial para cualquier agenda que quiera escapar del anquilosamiento bajo el cual nos tiene enfangados el actual manejo de la economía. La implementación de un proceso de nacionalización trastoca la financialización del manejo de la economía. Pero ¿estaríamos regresando a la famosa "eutanasia de la renta" acuñada por Keynes en su época? No necesariamente, y desde luego no completamente. Se puede fomentar el ahorro, pero bajo la condición de que su origen (ahorros de los trabajadores, negocios, comunidades) y las condiciones de las ganancias, sean bien definidas. El discurso del ahorro macroeconómico en la teoría económica convencional esconde la pretensión del acceso exclusivo al mercado de capital por parte de los monopolios. La tan llamada “ganancia generada por el mercado” no es otra cosa que el medio para garantizar el crecimiento de la renta monopólica.
Por supuesto la nacionalización / socialización de los monopolios también se puede utilizar para los bancos, al menos para los más grandes. Pero la socialización de su intervención ("políticas de crédito") tiene características específicas que requieren de más precisión en la constitución de sus consejos de administración. La nacionalización en el sentido más clásico se refiere únicamente a la substitución de consejos de administración conformados por accionistas privados por otros definidos por el Estado. Esto permitiría en principio, la implementación de políticas de crédito formuladas desde el Estado, lo cual no es poco. Pero no es suficiente si consideramos que la socialización requiere de la participación de accionistas sociales relevantes en la gestión del banco. Aquí la gestión de los bancos por sus propios trabajadores no sería lo más apropiado. El personal afectado debe ser incorporado en las decisiones sobre sus propias condiciones laborales, pero poco más, debido a que no le corresponde determinar las políticas de crédito que deben ser implementadas.
Si los consejos de administración deben lidiar con el conflicto de intereses entre quienes proveen préstamos (los bancos) y aquellos que los reciben (las "empresas"), la fórmula para la composición de los consejos de administración debe ser diseñada tomando en cuenta cuáles son estas empresas y que es lo que necesitan. Necesitamos una restructuración del sistema bancario, sistema que se ha convertido en algo excesivamente centralizado desde que los marcos regulatorios de los últimos dos siglos fueron abandonados en las últimas cuatro décadas. Este es un argumento fuerte que justifica la reconstrucción de la especialización bancaria en función de los requerimientos de los beneficiarios de los créditos, así como de su propia función económica (provisión de liquidez a corto plazo, contribuir a la financiación de inversiones en el mediano y largo plazo). Deberíamos entonces por ejemplo, crear un " banco agrícola" (o un conjunto coordinado de bancos agrícolas) entre cuya clientela se incluyan no solo pequeños propietarios de tierra y campesinos sino también a todos los involucrados en las diferentes entidades de la agricultura descritas arriba. El consejo de administración del banco podría incorporar por un lado a los “bancarios" (personal del banco, los que han sido reclutados por el consejo de administración) y otros clientes (pequeños propietarios de tierra o campesinos, y otras entidades.
Podemos imaginar también otros tipos de sistemas articulados de bancos, adecuados para diferentes sectores industriales, en donde los consejos de administración podrían incluir clientes industriales, así como centros de investigación, tecnología y servicios, para asegurar el control del impacto ecológico de la industria, y de esta manera garantizar el mínimo riesgo (reconociendo claro está que ninguna acción humana está completamente libre de riesgos), y vincularlo a un debate transparente y democrático.
La des-financialización de la gestión económica requiere asimismo de dos tipos de legislación. La primera referente a la autoridad de un Estado soberano para prohibir que fondos especulativos (fondos de cobertura) operen en su propio territorio. La segunda es la referida a los fondos de pensiones, los cuales se han convertido actualmente en los mayores operadores en la financialización del sistema económico. Estos fondos fueron designados, en Estados Unidos en primer lugar por supuesto, para transferir a los trabajadores los riesgos normalmente asumidos por el capital, y que constituyen las razones a las que se suele apelar para justificar la remuneración del capital! Esto constituye un arreglo escandaloso, en clara contradicción incluso con la defensa ideológica del capitalismo! Pero esta "invención" es un instrumento ideal para las estrategias de acumulación dominadas por los monopolios.
La abolición de los fondos de pensiones es necesaria para el beneficio de sistemas redistributivos de pensiones, los cuales por su propia naturaleza, requieren de un debate democrático para determinar las cantidades y periodos de contribución así como la relación entre las cantidades de las pensiones y los pagos. En una democracia que respeta derechos sociales, los sistemas de pensiones son universalmente accesibles para todos los trabajadores.
Todas las medidas de de-financialización sugeridas aquí nos llevan a una conclusión obvia: Un mundo sin Wall Street, tomando prestado el título de un libro de François Morin, es posible y deseable.
En un mundo sin Wall Street, la economía está todavía controlada por el mercado.
Pero por primera vez estos mercados son verdaderamente transparentes, regulados por una negociación democrática entre actores sociales genuinos (actores que por primera vez ya no son adversarios, como ocurre bajo el capitalismo). Es el “mercado” financiero, opacado por la naturaleza y el carácter de los requerimientos de la gestión para beneficio de los monopolios, el que desaparece. Podríamos incluso explorar si es que es útil o no terminar con el intercambio de acciones, dado que los derechos a la propiedad (tanto en su forma privada como social) serían dirigidos de otra manera. El simbolismo en cualquier caso–un mundo sin Wall Street- conserva todo su poder.
Des-financialización no significa en cualquier caso la abolición de la política macroeconómica y en particular la gestión macro del crédito. Por el contrario, restaura su eficiencia al liberándola de la subyugación a estrategias que buscan la maximización de las rentas de los monopolios. La restauración de los poderes de los bancos centrales nacionales, ya no más “independientes” sino dependientes tanto del Estado como de los mercados y regulados por la negociación democrática entre los accionistas sociales, nos otorga la formulación de una política macro de crédito capaz de permitir una gestión social de la economía.
En el nivel internacional: desconexión
En este punto voy a utilizar el término “desconexión” que propuse hace medio siglo, un concepto que el discurso contemporáneo aparentemente ha sustituido por el sinónimo "des-globalización". Nunca he conceptualizado desconexión como una forma autárquica de refugio, sino como un cambio estratégico de cara tanto a las fuerzas internas como externas en respuesta a los requerimientos inevitables del desarrollo autodeterminado. La desconexión promueve la reconstrucción de una globalización basada en la negociación, en vez de una subordinación a los intereses exclusivos de los monopolios imperialistas. La desconexión hace también posible la reducción de las desigualdades internacionales.
La desconexión es necesaria porque sin ésta, las medidas definidas en las dos secciones previas de este artículo no podrán ser jamás implementadas a escala global, o incluso tampoco a nivel regional (por ejemplo en Europa). Estas medidas únicamente podrán empezar a realizarse en el contexto de los estados / naciones a partir de luchas sociales y políticas, comprometidas con un proceso de socialización del manejo de su economía.
El imperialismo, bajo la forma adoptó hasta justo después de la Segunda Guerra Mundial, generó un fuerte contraste entre centros imperialistas industrializados y periferias dominadas donde la industria fue prohibida. Las victorias de los movimientos de liberación nacional iniciaron el proceso de industrialización de las periferias, mediante la implementación de políticas de desconexión necesarias para alcanzar el desarrollo endógeno. Asociadas con reformas sociales, que para aquellos tiempos eran reformas radicales, estas desconexiones crearon las condiciones para un eventual "surgimiento" de los países que más lejos habían llegado en esa dirección – obviamente con China a la cabeza de este bloque de países.
Pero el imperialismo del actual momento histórico, el imperialismo de la Triada, está forzado a renegociar y "ajustarse” a las condiciones de este nuevo momento, y por lo tanto a reconstruirse bajo nuevas bases, basadas en "ventajas" mediante las cuales se busca mantener el privilegio de la exclusividad que he clasificado en cinco categorías. Estas se refieren al control de:
• tecnología
• acceso a recursos naturales del planeta
• integración global de los sistemas monetarios y financieros
• sistemas de comunicación e información
• armas de destrucción masiva.
Actualmente, la principal forma de desconexión es aquella definida precisamente por estos cinco privilegios del imperialismo contemporáneo. Los países emergentes están destinados a la desconexión de estos cinco privilegios, con distintos grados de control y auto determinación. Mientras que el éxito temprano en las pasadas dos décadas de desconexión permitió la aceleración de su desarrollo, en particular a través del desarrollo industrial dentro del sistema "liberal" globalizado, es decir "capitalista", este éxito ha alimentado la desilusión sobre la posibilidad de continuar por este camino, es decir, emergiendo como los nuevos “socios capitalistas de igual nivel”. La intención de "cooptar" a los más prestigiosos de estos países mediante la creación del G20 ha fomentado estas ilusiones.
Pero con la actual implosión del sistema imperialista (llamado "globalización"), estas ilusiones deben disiparse. El conflicto entre los poderes imperialistas de la Triada y los países emergentes ya es visible, y se espera que empeore. Si quieren avanzar, las sociedades de los países emergentes se verán forzadas a avanzar hacia modelos de desarrollo autosuficientes mediante planes nacionales y a través del fortalecimiento de la cooperación Sur-Sur.
La audacia, en estas circunstancias, incluye un compromiso vigoroso y coherente hasta el final, que vincule las medidas requeridas de desconexión con los avances deseados en el progreso social.
El objetivo de esta radicalización implica: la democratización de la sociedad; el consecuente progreso social asociado; y la toma de posiciones antiimperialistas. Un compromiso en esta dirección es posible, no solo para las sociedades de los países emergentes, sino también para los "abandonados" o los “invisibilizados” del Sur global. Estos países han sido recolonizados a través de los programas de ajuste estructural de los 1980s. Sus pueblos están actualmente movilizados, y o bien han alcanzado algunas victorias (en América del Sur) o no lo han logrado todavía (en el mundo árabe).
Audacia significa que la izquierda radical de estas sociedades debe tener el coraje necesario para medir los retos que afronta y apoyar la continuación y radicalización de las necesarias luchas actualmente en marcha.
La desconexión del Sur prepara el camino para la deconstrucción del propio sistema imperialista. Esto es específicamente obvio claro en áreas afectadas por el manejo del sistema monetario y financiero global, resultado de la hegemonía del dólar.
Pero cuidado: es una ilusión esperar que a este sistema le sustituya “otro mundo monetario y otro sistema financiero" que sea más equilibrado y favorable para el desarrollo de las periferias. Como suele ocurrir, la búsqueda de un “consenso” basado en la reconstrucción internacional y producido desde arriba, es un mero deseo en espera de que ocurra un milagro. Lo que está en la agenda ahora es la deconstrucción del sistema existente – su propia implosión – y la reconstrucción de sistemas nacionales alternativos (para países, continentes o regiones), algo que ya ha comenzado a suceder en América del Sur. Audacia es tener el coraje de avanzar con la mayor determinación posible, sin preocuparse demasiado por cómo vaya a reaccionar el imperialismo.
La misma cuestión de la desconexión es igualmente importante para Europa, que es una especie de sub escenario de globalización dominado por monopolios. El proyecto europeo fue diseñado desde afuera y construido sistemáticamente para desposeer a la gente de su capacidad para ejercer su poder democrático. La Unión Europea fue establecida como un protectorado de los monopolios. Con la implosión de la zona euro, la subordinación a la ganancia de los monopolios ha significado la abolición de la democracia, que ha sido reducida al estatus de farsa y que adopta formas extremas, concentrándose solo en la pregunta: cómo el “mercado" (o sea los monopolios) y las “agencias de calificación de riesgos” (es decir, de nuevo los monopolios) reaccionan? Actualmente ese es el único asunto planteado. Ya no es un tema a ser considerado el cómo la gente reacciona.
Está claro que ni aquí ni allí existe una alternativa a la audacia: es necesario "desobedecer" las reglas impuestas por la "Constitución Europea" y el ficticio Banco Central Europeo. En otras palabras, no existe otra alternativa que deconstruir las instituciones europeas y la zona euro. Este es el pre requisito insoslayable para la eventual reconstrucción de "otra Europa" de pueblos y naciones.
En conclusión: Audacia, más audacia, siempre audacia.
En definitiva esto es lo que quiero decir con audacia:
(i) Para la izquierda radical de las sociedades de la Triada imperialista, la necesidad de un compromiso para construir un bloque social anti monopólico.
(ii) Para la izquierda radical de las sociedades de la periferia, el compromiso de construir un bloque social alternativo anti-comprador.
Va a tomar tiempo avanzar en la construcción de estos bloques, pero podría darse una aceleración si es que la izquierda radical se mueve con determinación y se compromete en avanzar por el largo camino al socialismo. Es sin embargo necesario proponer estrategias no para “salir de la crisis del capitalismo” sino para "salir del capitalismo en crisis", como dice el título de uno de mis recientes trabajos.
Nos encontramos en un periodo crucial de la historia. La única legitimidad del capitalismo es haber creado las condiciones para transitar al socialismo, que debemos entenderlo como una fase más avanzada de la civilización. El capitalismo es ya un sistema obsoleto, su continuidad solo puede llevarnos a la barbarie. No es posible otro capitalismo. La posibilidad de un choque de civilizaciones es, como siempre, incierto. O la izquierda radical triunfa mediante la audacia de sus propias iniciativas para elaborar avances revolucionarios, o la contra revolución ganará.
Todas las estrategias de la izquierda no radical no son de hecho estrategias, sino tan solo ajustes coyunturales a los altibajos de un sistema que implosiona. Y si el poder que se quiere, como Le Guépard, es el de "cambiar todo para que nada cambie", y si los candidatos de la izquierda creen que es posible "cambiar la vida sin tocar el poder de los monopolios", la izquierda no radical no detendrá el triunfo de la barbarie del capitalismo. Ya han perdido la batalla por no querer enfrentarlo.
Audacia es lo que hace falta para provocar el otoño del capitalismo, otoño que será anunciado por la implosión del propio sistema y por el nacimiento de una auténtica primavera de los pueblos, una primavera posible.
Referencias:
Samir Amin, Sortir de la crise du capitalisme ou sortir du capitalisme en crise ; Le temps des cerises, 2009.
Samir Amin, Ending the crisis of capitalism or ending capitalism. Pambazuka Press 2011
Samir Amin, Du capitalisme à la civilisation ; Syllepse, 2008.
Aurélien Bernier, Désobéissons à l’Union Européenne ; Les mille et une nuits, 2011.
Jacques Nikonoff, Sortir de l’euro ; Mes mille et une nuits, 2011.
François Morin, Un monde sans Wall Street ; Le seuil, 2011.
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[1] Sobre los inputs: “Se empieza considerando, por razones de simplificación, que se produce un sólo bien (o servicio ) por una empresa y que para producirlo es necesario una serie de elementos denominados factores de producción (también pueden ser denominados insumos o inputs). El bien o servicio producido recibe el nombre de output. La función que relacionaría las cantidades de la cantidad de factores productivos utilizados con el output obtenido recibe el nombre de función de producción. Los inputs utilizados serían las materias primas , productos intermedios (comprados a otra empresa u obtenidos en otro proceso de producción de la misma empresa), el trabajo humano usado, los suministros de energía, agua y similares, el coste de reponer el capital utilizado, maquinaria, herramientas), ya que sufre desgaste por el uso en el proceso de fabricación. Una simplificación frecuente es reducir a dos los factores: capital y trabajo . Trabajo representaría el trabajo humano, capital el resto” en http://es.wikipedia.org/wiki/Microeconom%C3%ADa
miércoles, 14 de diciembre de 2011
ADONDE VA LATINO AMERICA?
LA IZQUIERDA AVANCE O RETROCESO?
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=141256
Entrevista con el escritor y periodista Jose Steinsleger
Ediciones del Movimiento de Solidaridad Nuestra América
“No hace mucho, Fidel recordó una reflexión del bolchevique Nicolás Bujarin: en el fondo nadie sabe lo que es el socialismo. Con esto advirtió de que es imposible definir el socialismo de antemano. Pero induzcamos al consenso: con el Che volamos, con Allende soñamos, y con Fidel aterrizamos”
MOVIMIENTO DE SOLIDARIDAD NUESTRA AMÉRICA (MSNA):
¿QUÉ DIFERENCIAS OBSERVA USTED ENTRE LAS FUERZAS DE IZQUIERDA QUE EN NUESTRA AMÉRICA RECIBEN DISTINTOS CALIFICATIVOS: “VIEJA IZQUIERDA”, “IZQUIERDA REVOLUCIONARIA”, “NUEVA IZQUIERDA”, ETCÉTERA?
José Steinsleger: en noviembre de 1989, arrancaron los “120 días de Sodoma”: caída del muro de Berlín, invasión militar yanqui de Panamá, Nobel de la Paz al Dalai Lama, inicio de la disolución de la Unión Soviética y derrota electoral de los sandinistas. Hechos que coincidieron con el clímax del neoliberalismo en México, Argentina y Chile.
Las izquierdas cayeron en el catatonismo ideológico, y sintieron que algo muy denso y enredado implosionaba en sus filas. En la primera cumbre de presidentes y jefes de Estado “iberoamericanos” (Guadalajara, 1991), el rey Juan Carlos I anunció, metafóricamente, la reconquista española. Fidel Castro, manifestó entonces: “Pudimos serlo todo. Somos nada”.
Al año siguiente, un grupo de militares patrióticos se alzó en Venezuela, y el primero de enero de 1994, cuando México ingresó al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, los indígenas chiapanecos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional ocuparon la legendaria ciudad de San Cristóbal de las Casas. Y, en paralelo, el fracaso del llamado “Consenso de Washington” mostraba las primeras fisuras, dando paso al dilatado período de estallidos sociales contra el capitalismo salvaje.
Los pueblos consiguieron derrocar a once presidentes elegidos: Brasil (1992), Venezuela (1993), tres en Ecuador (1997/ 2000/ 2005), Paraguay (1999), cuatro en Argentina (2001), y uno más en Bolivia (2003). Poco a poco, las izquierdas salieron del estado de shock y se volcaron a desentrañar “lo viejo” y “lo nuevo” de los insólitos acontecimientos. Todo se revisó.
EXTRACTOS
MSNA: ¿EN QUÉ MOMENTO SE EQUIVOCAN LAS IZQUIERDAS?
JS : cuando las ideas no cuadran con la realidad, aparecen los equívocos: procesos emancipadores que se miran por el ojo de la cerradura; creer que la unidad es amontonamiento; aspirar a que la realidad encaje a huevo con la teoría; conectar la reflexión a cables de alto voltaje ideológico; deshistorizar las luchas populares; disputar con hambre caníbal el canon de la revolución; olvidar que la agenda emancipadora de los intelectuales responde a plazos largos, y la de los pueblos tiene plazos cortos.
Y junto con los equívocos, los prejuicios: pensar que para ser revolucionario “se debe” ser marxista; el determinismo histórico; repetir cosas leídas al pie de la letra en textos pensados para épocas y realidades distintas de la propia; creer que la “unidad de la izquierda” antecede a la unidad de las fuerzas democráticas y antiimperialistas, etcétera.
Las izquierdas fallan cuando sus teorías son seducidas por el "teoricismo" y cierto pragmatismo que las conducen al oportunismo. ¿Hasta cuándo se confundirá ideología con política, pureza con firmeza, lo anhelado con lo real? Las izquierdas falsean sus horizontes libertarios cuando subestiman las volátiles formas del nacionalismo popular o se descalifican las potencialidades de un Estado porque “apenas es progresista”, cuando se omite el legado de los que nos precedieron en estos afanes, y cuando se da por desaparecido el imperialismo yanqui
MSNA: ¿CUÁLES SON LAS DIFICULTADES QUE ENFRENTAN LAS IZQUIERDAS PARA DESARROLLAR SUS ESTRATEGIAS EMANCIPATORIAS?
Las “viejas” izquierdas nunca han podido articular lo nacional con las teorías “universales” de importación. Las nefastas experiencias de los nacionalismos europeos (que nada tuvieron que ver con los nuestros), las lleva a despreciar lo nacional en desmedro de lo universal que circula frente a sus ojos. El ideologismo y el clasismo a ultranza las neutraliza y anula, impidiéndoles elaborar una estrategia propia. En lugar de ideas, mastican jeroglíficos. Como mucho, acompañan los procesos emancipadores. Pero subestiman sus potencialidades con sufrida displicencia intelectual.
Y todo eso, a despecho de la Segunda Declaración de La Habana que, asimismo, aplauden pero digieren mal: “Ya Martí, en 1895, señaló el peligro que se cernía sobre América y llamó al imperialismo por su nombre: imperialismo…. ¿Qué es la historia de Cuba sino la historia de América Latina?” (1962)
Sólo la autoridad moral de Fidel consiguió que algunos profesores del proletariado dejaran de mirar feo a Chávez. No obstante, persisten en fiscalizarlo “pour la gallerie”. No vaya a ser que el comandante olvide algún requisito del “buen revolucionario”. A Evo Morales y Rafael Correa, los degradan a “estatistas” o “neodesarrollistas”. Basta con revisar las páginas web de algunos medios “alternativos” de Argentina que califican la política económica de los Kirchner como “epifenómeno” de la impuesta por la dictadura cívicomilitar de Videla. Ni hablar de las que, a última hora, descubrieron el “sujeto” perdido de la revolución: el indigenismo redentor y portador de los secretos de la rebeldía mundial.
MSNA: ¿CUÁLES SERÍAN LOS MOVIMIENTOS Y PARTIDOS DE IZQUIERDA EXISTENTES EN NUESTRA AMÉRICA?
JS : A 50 por país tendríamos, como mínimo, un millar de organizaciones. La síntesis de lo “macro” obliga a distinguir la histórica confrontación entre dos grandes campos: el nacional-popular y el liberal-conservador. En ambos, siempre hubo, como en el tango, “valores y doblez”: izquierdas y derechas, arribas y abajos. La coyuntura presenta cuatro sub-escenarios:
1) Sociedades dinámicas que consolidan sus conquistas revolucionarias (Cuba, Venezuela);
2) Procesos que impulsan mayor poder para sus pueblos (Bolivia, Ecuador, Argentina, Nicaragua y, posiblemente, Perú).
3) Movimientos populares que dan la pelea a pesar de los fuertes condicionamientos estructurales (Brasil, Uruguay, El Salvador, Paraguay).
4) Fuerzas políticas que encaran la represión abierta (Colombia, Honduras, Chile), o se debaten en condiciones ideológicas y organizativas muy precarias (México, Costa Rica, Panamá, Guatemala, República Dominicana).
MSNA: ¿QUÉ AVANCES Y RETROCESOS DE LAS IZQUIERDAS SE PERCIBEN EN LA ACTUALIDAD?
JS: Las guerras del imperio en Asia central han colocado a nuestros pueblos en situación análoga a la del decenio 1935-1945, cuando dieron un salto de calidad. En todo caso, no pudimos evitar entonces que el imperialismo impusiera las siglas de la dominación: TIAR, OEA, FMI, etcétera, que sólo fueron rechazadas por Argentina, impulsora del “tercermundismo” pocos años antes de nacer el Movimiento de los Países No Alineados.
Hoy es distinto. Contamos con el MERCOSUR (1991), el ALBA (2004), la UNASUR (2007), y el ramillete de propuestas de integración y soberanía que empiezan a tomar color: Banco del Sur, Consejo Energético del Sur, Consejo de Defensa del Sur, Petrocaribe, Parlamento sudamericano.
Los intentos fallidos del golpismo oligárquico en Venezuela (2002) y Bolivia (2004) fueron conjurados por las movilizaciones populares y la solidaridad política subregional. En Argentina, la ofensiva "destituyente" del poder agrario (2008) no tuvo la solidaridad esperada. No obstante, el golpe en Honduras (2009), y el claro apoyo a la tenaz resistencia popular permitieron que, a la postre, el líder Manuel Zelaya retornara a su país.
De corte clásico, el golpe hondureño no fue tan sorpresivo que digamos. Pocos meses antes, al inaugurar la 39 reunión de cancilleres de la OEA en San Pedro Sula, y en clara referencia al bloqueo de Cuba, Zelaya dijo: “No podemos irnos de esta asamblea sin reparar la infamia contra un pueblo”.
La eficaz intervención de la UNASUR durante el fallido golpe en Ecuador (2010), galvanizó la voluntad política subregional. Así como su rápida y eficaz intervención para contener las provocaciones del colombiano Alvaro Uribe (empecinado en declarar la guerra a Venezuela), y la pronta reacción frente a la crisis capitalista mundial en curso, revelaron que, por sobre las diferencias, nuestros pueblos exigen la unidad. La Comunidad de Estados Latinoamericana y Caribeños (CELAC), partirá de tales premisas. Se acabaron los iberoamericanismos y panamericanismos “made in USA”.
MSNA: ¿QUÉ ALTERNATIVAS SE VISUALIZAN PARA IMPULSAR LA CREACIÓN DE PODER POPULAR?
JS: Cuba perfecciona sus formas de poder popular y el sistema socialista. Venezuela cuenta con mejores condiciones que Bolivia, Ecuador y Nicaragua para impulsarlos. A pesar de las despiadadas críticas de las izquierdas sin pueblo, el peronismo ha sido un hueso duro de roer, y por causas similares a los del Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, cuando algunos de sus dirigentes respaldaron la gestión de Lula.
En Chile, el potente movimiento estudiantil da que hablar. En México, sólo en las comunidades zapatistas existen formas de poder popular. En Perú, la gestión de Humala podría reanimar las formas de poder popular de otras épocas. Y atención a las movilizaciones juveniles en Puerto Rico.
La situación ideal no existe en ningún país, pero en todos hay rechazo al capitalismo salvaje. Las pretensiones de mayor poder popular obligan a sopesar, país por país, los estragos causados por un modelo de acumulación que no sólo ha sido económico. En 30 años, el neoliberalismo vejó la política, concentró la economía, alienó la educación, monopolizó la comunicación y traficó con la cultura de los pueblos, despojándolos de identidad. En todas las dimensiones de la existencia (hasta en el modo de comer, vestir, leer y relacionarse), la cultura neoliberal penetró de un modo muy profundo.
En ese sentido, cualquier política destinada a reactivar la economía con valor agregado, la redistribución del ingreso, el respeto a los pueblos originarios, el freno a los monopolios de la información y el terrorismo mediático, la defensa de los derechos humanos y el medio ambiente, la atención a maestros, jubilados, mujeres y niños, merece ser apoyada, defendida y criticada sin mezquindad ideológica, y conjurando el maximalismo desestabilizador de ciertas izquierdas, al que las derechas dan cuerda con cara de “yo no fui”.
La estrategia pensada por los libertadores de la primera hora continúa vigente: América para los americanos. Mas no la de Monroe y el norte “revuelto y brutal” que, al decir de Darío, dispersó “tantos vigores distintos”. Sólo ganan batallas, los que están en ellas. Hay que actuar con imaginación, sin telarañas filosóficas, coartadas ideológicas y subterfugios políticos.
Los grandes acontecimientos suelen ocurrir de manera repentina, pero con señales que los anticipan. Y se incuban, maduran y eclosionan, como resultado de las condiciones que los tornan posibles. [[* Entrevista aparecida en Ediciones del Movimiento de Solidaridad Nuestra América, pp. 64-75, México, octubre 2011]]
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=141256
Entrevista con el escritor y periodista Jose Steinsleger
Ediciones del Movimiento de Solidaridad Nuestra América
“No hace mucho, Fidel recordó una reflexión del bolchevique Nicolás Bujarin: en el fondo nadie sabe lo que es el socialismo. Con esto advirtió de que es imposible definir el socialismo de antemano. Pero induzcamos al consenso: con el Che volamos, con Allende soñamos, y con Fidel aterrizamos”
MOVIMIENTO DE SOLIDARIDAD NUESTRA AMÉRICA (MSNA):
¿QUÉ DIFERENCIAS OBSERVA USTED ENTRE LAS FUERZAS DE IZQUIERDA QUE EN NUESTRA AMÉRICA RECIBEN DISTINTOS CALIFICATIVOS: “VIEJA IZQUIERDA”, “IZQUIERDA REVOLUCIONARIA”, “NUEVA IZQUIERDA”, ETCÉTERA?
José Steinsleger: en noviembre de 1989, arrancaron los “120 días de Sodoma”: caída del muro de Berlín, invasión militar yanqui de Panamá, Nobel de la Paz al Dalai Lama, inicio de la disolución de la Unión Soviética y derrota electoral de los sandinistas. Hechos que coincidieron con el clímax del neoliberalismo en México, Argentina y Chile.
Las izquierdas cayeron en el catatonismo ideológico, y sintieron que algo muy denso y enredado implosionaba en sus filas. En la primera cumbre de presidentes y jefes de Estado “iberoamericanos” (Guadalajara, 1991), el rey Juan Carlos I anunció, metafóricamente, la reconquista española. Fidel Castro, manifestó entonces: “Pudimos serlo todo. Somos nada”.
Al año siguiente, un grupo de militares patrióticos se alzó en Venezuela, y el primero de enero de 1994, cuando México ingresó al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, los indígenas chiapanecos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional ocuparon la legendaria ciudad de San Cristóbal de las Casas. Y, en paralelo, el fracaso del llamado “Consenso de Washington” mostraba las primeras fisuras, dando paso al dilatado período de estallidos sociales contra el capitalismo salvaje.
Los pueblos consiguieron derrocar a once presidentes elegidos: Brasil (1992), Venezuela (1993), tres en Ecuador (1997/ 2000/ 2005), Paraguay (1999), cuatro en Argentina (2001), y uno más en Bolivia (2003). Poco a poco, las izquierdas salieron del estado de shock y se volcaron a desentrañar “lo viejo” y “lo nuevo” de los insólitos acontecimientos. Todo se revisó.
EXTRACTOS
MSNA: ¿EN QUÉ MOMENTO SE EQUIVOCAN LAS IZQUIERDAS?
JS : cuando las ideas no cuadran con la realidad, aparecen los equívocos: procesos emancipadores que se miran por el ojo de la cerradura; creer que la unidad es amontonamiento; aspirar a que la realidad encaje a huevo con la teoría; conectar la reflexión a cables de alto voltaje ideológico; deshistorizar las luchas populares; disputar con hambre caníbal el canon de la revolución; olvidar que la agenda emancipadora de los intelectuales responde a plazos largos, y la de los pueblos tiene plazos cortos.
Y junto con los equívocos, los prejuicios: pensar que para ser revolucionario “se debe” ser marxista; el determinismo histórico; repetir cosas leídas al pie de la letra en textos pensados para épocas y realidades distintas de la propia; creer que la “unidad de la izquierda” antecede a la unidad de las fuerzas democráticas y antiimperialistas, etcétera.
Las izquierdas fallan cuando sus teorías son seducidas por el "teoricismo" y cierto pragmatismo que las conducen al oportunismo. ¿Hasta cuándo se confundirá ideología con política, pureza con firmeza, lo anhelado con lo real? Las izquierdas falsean sus horizontes libertarios cuando subestiman las volátiles formas del nacionalismo popular o se descalifican las potencialidades de un Estado porque “apenas es progresista”, cuando se omite el legado de los que nos precedieron en estos afanes, y cuando se da por desaparecido el imperialismo yanqui
MSNA: ¿CUÁLES SON LAS DIFICULTADES QUE ENFRENTAN LAS IZQUIERDAS PARA DESARROLLAR SUS ESTRATEGIAS EMANCIPATORIAS?
Las “viejas” izquierdas nunca han podido articular lo nacional con las teorías “universales” de importación. Las nefastas experiencias de los nacionalismos europeos (que nada tuvieron que ver con los nuestros), las lleva a despreciar lo nacional en desmedro de lo universal que circula frente a sus ojos. El ideologismo y el clasismo a ultranza las neutraliza y anula, impidiéndoles elaborar una estrategia propia. En lugar de ideas, mastican jeroglíficos. Como mucho, acompañan los procesos emancipadores. Pero subestiman sus potencialidades con sufrida displicencia intelectual.
Y todo eso, a despecho de la Segunda Declaración de La Habana que, asimismo, aplauden pero digieren mal: “Ya Martí, en 1895, señaló el peligro que se cernía sobre América y llamó al imperialismo por su nombre: imperialismo…. ¿Qué es la historia de Cuba sino la historia de América Latina?” (1962)
Sólo la autoridad moral de Fidel consiguió que algunos profesores del proletariado dejaran de mirar feo a Chávez. No obstante, persisten en fiscalizarlo “pour la gallerie”. No vaya a ser que el comandante olvide algún requisito del “buen revolucionario”. A Evo Morales y Rafael Correa, los degradan a “estatistas” o “neodesarrollistas”. Basta con revisar las páginas web de algunos medios “alternativos” de Argentina que califican la política económica de los Kirchner como “epifenómeno” de la impuesta por la dictadura cívicomilitar de Videla. Ni hablar de las que, a última hora, descubrieron el “sujeto” perdido de la revolución: el indigenismo redentor y portador de los secretos de la rebeldía mundial.
MSNA: ¿CUÁLES SERÍAN LOS MOVIMIENTOS Y PARTIDOS DE IZQUIERDA EXISTENTES EN NUESTRA AMÉRICA?
JS : A 50 por país tendríamos, como mínimo, un millar de organizaciones. La síntesis de lo “macro” obliga a distinguir la histórica confrontación entre dos grandes campos: el nacional-popular y el liberal-conservador. En ambos, siempre hubo, como en el tango, “valores y doblez”: izquierdas y derechas, arribas y abajos. La coyuntura presenta cuatro sub-escenarios:
1) Sociedades dinámicas que consolidan sus conquistas revolucionarias (Cuba, Venezuela);
2) Procesos que impulsan mayor poder para sus pueblos (Bolivia, Ecuador, Argentina, Nicaragua y, posiblemente, Perú).
3) Movimientos populares que dan la pelea a pesar de los fuertes condicionamientos estructurales (Brasil, Uruguay, El Salvador, Paraguay).
4) Fuerzas políticas que encaran la represión abierta (Colombia, Honduras, Chile), o se debaten en condiciones ideológicas y organizativas muy precarias (México, Costa Rica, Panamá, Guatemala, República Dominicana).
MSNA: ¿QUÉ AVANCES Y RETROCESOS DE LAS IZQUIERDAS SE PERCIBEN EN LA ACTUALIDAD?
JS: Las guerras del imperio en Asia central han colocado a nuestros pueblos en situación análoga a la del decenio 1935-1945, cuando dieron un salto de calidad. En todo caso, no pudimos evitar entonces que el imperialismo impusiera las siglas de la dominación: TIAR, OEA, FMI, etcétera, que sólo fueron rechazadas por Argentina, impulsora del “tercermundismo” pocos años antes de nacer el Movimiento de los Países No Alineados.
Hoy es distinto. Contamos con el MERCOSUR (1991), el ALBA (2004), la UNASUR (2007), y el ramillete de propuestas de integración y soberanía que empiezan a tomar color: Banco del Sur, Consejo Energético del Sur, Consejo de Defensa del Sur, Petrocaribe, Parlamento sudamericano.
Los intentos fallidos del golpismo oligárquico en Venezuela (2002) y Bolivia (2004) fueron conjurados por las movilizaciones populares y la solidaridad política subregional. En Argentina, la ofensiva "destituyente" del poder agrario (2008) no tuvo la solidaridad esperada. No obstante, el golpe en Honduras (2009), y el claro apoyo a la tenaz resistencia popular permitieron que, a la postre, el líder Manuel Zelaya retornara a su país.
De corte clásico, el golpe hondureño no fue tan sorpresivo que digamos. Pocos meses antes, al inaugurar la 39 reunión de cancilleres de la OEA en San Pedro Sula, y en clara referencia al bloqueo de Cuba, Zelaya dijo: “No podemos irnos de esta asamblea sin reparar la infamia contra un pueblo”.
La eficaz intervención de la UNASUR durante el fallido golpe en Ecuador (2010), galvanizó la voluntad política subregional. Así como su rápida y eficaz intervención para contener las provocaciones del colombiano Alvaro Uribe (empecinado en declarar la guerra a Venezuela), y la pronta reacción frente a la crisis capitalista mundial en curso, revelaron que, por sobre las diferencias, nuestros pueblos exigen la unidad. La Comunidad de Estados Latinoamericana y Caribeños (CELAC), partirá de tales premisas. Se acabaron los iberoamericanismos y panamericanismos “made in USA”.
MSNA: ¿QUÉ ALTERNATIVAS SE VISUALIZAN PARA IMPULSAR LA CREACIÓN DE PODER POPULAR?
JS: Cuba perfecciona sus formas de poder popular y el sistema socialista. Venezuela cuenta con mejores condiciones que Bolivia, Ecuador y Nicaragua para impulsarlos. A pesar de las despiadadas críticas de las izquierdas sin pueblo, el peronismo ha sido un hueso duro de roer, y por causas similares a los del Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, cuando algunos de sus dirigentes respaldaron la gestión de Lula.
En Chile, el potente movimiento estudiantil da que hablar. En México, sólo en las comunidades zapatistas existen formas de poder popular. En Perú, la gestión de Humala podría reanimar las formas de poder popular de otras épocas. Y atención a las movilizaciones juveniles en Puerto Rico.
La situación ideal no existe en ningún país, pero en todos hay rechazo al capitalismo salvaje. Las pretensiones de mayor poder popular obligan a sopesar, país por país, los estragos causados por un modelo de acumulación que no sólo ha sido económico. En 30 años, el neoliberalismo vejó la política, concentró la economía, alienó la educación, monopolizó la comunicación y traficó con la cultura de los pueblos, despojándolos de identidad. En todas las dimensiones de la existencia (hasta en el modo de comer, vestir, leer y relacionarse), la cultura neoliberal penetró de un modo muy profundo.
En ese sentido, cualquier política destinada a reactivar la economía con valor agregado, la redistribución del ingreso, el respeto a los pueblos originarios, el freno a los monopolios de la información y el terrorismo mediático, la defensa de los derechos humanos y el medio ambiente, la atención a maestros, jubilados, mujeres y niños, merece ser apoyada, defendida y criticada sin mezquindad ideológica, y conjurando el maximalismo desestabilizador de ciertas izquierdas, al que las derechas dan cuerda con cara de “yo no fui”.
La estrategia pensada por los libertadores de la primera hora continúa vigente: América para los americanos. Mas no la de Monroe y el norte “revuelto y brutal” que, al decir de Darío, dispersó “tantos vigores distintos”. Sólo ganan batallas, los que están en ellas. Hay que actuar con imaginación, sin telarañas filosóficas, coartadas ideológicas y subterfugios políticos.
Los grandes acontecimientos suelen ocurrir de manera repentina, pero con señales que los anticipan. Y se incuban, maduran y eclosionan, como resultado de las condiciones que los tornan posibles. [[* Entrevista aparecida en Ediciones del Movimiento de Solidaridad Nuestra América, pp. 64-75, México, octubre 2011]]
OBAMA Y ROMY NI SOÑADORES NI REALISTAS
OBAMA Y ROMY NI SOÑADORES NI REALISTAS
Hugo Adan, Dic 14, 2011
http://nd-hugoadan.blogspot.com/
La contienda electoral entre Obama y Mit Romy expresan la debacle político-electoral del imperio. Romy sugirió que votar por Obama significa perder la guerra contra Iran y Syria ya planeada (si se permite que Iran construya su bomba nuclear) y eso significaria perder la futura guerra contra China y Rusia, los supuestos peores enemigos de America. No lo dijo asi, pero es lo que está detrás del mensaje de Romy. Obama en recientes declaraciones en Australia y Burma indico que su administración es quien mejor defiende los intereses del imperio en el pacifico y que esta dispuesto a destruir el avance Chino-Ruso en esta zona por via militar (es lo que Petras refiere en su artículo de abajo, y asumo que Petras sin quererlo le hace juego al chovinismo militarista que expresan ambos, Romi y Obama).
La estrategia electoral de ambos partidos parece haber sido diseñada por los duenios del poder en los EU (los Think Tank del military-Zionist-financial-complex) al que no solo Obama y los democratas están subordinados sino también Romy y los altos mandos republicanos. La guerra con Iran esta en camino y es evidente en el sabotaje económico contra Iran-Syria, lo que Chinos y Rusos están bloqueando. Esto no significa que el electorado americano quiera más guerras abroad ni tampoco que estén dispuesto a ir al ánfora. Hay total apatía al respecto y se espera un alto ausentismo electoral el 2012.
La guerra con Iran podría postergar las elecciones (en lo que ambos partidos estarían de acuerdo pues con ninguno hay option clara de victoria y menos de gobernabilidad interna) y lo que es peor aún, esta seria la guerra semi-nuclear entre ambos bloques que no pasaría de una semana. Asumo acabaría en un “empate” y esto a quien más beneficiaria seria a los republicanos guerreristas, quienes ya acusan de Obama de no dar garantías de victoria absoluta contra el bloque Chino-Ruso. Por ello el mensaje de Romy.
La estrategia electoral de Romy y Obama expresa el desconcierto existente entre los dueños del poder. Esto poco o nada no tiene que ver con sueños ni realidad particular ni de Obama ni Romy (los demás no cuentan). Lo que hay es pura farsa militarista (war monguerism) y dudo que los financistas de EU y Europa estén muy convencidos de que esta guerra los va a beneficiar. Mas bien creo que los va a dividir y esto va a partir en pedazos a NATO y quizá mas tarde a los mismos EU. Se imaginan Uds a EU sin China o Europa sin Rusia?
A esto me refiero cuando hablo de la actual debacle electoral y muy posible (si el pueblo afirma e institucionaliza su convicción de no votar por ninguno de los dos partidos con una alternativa de frente único) podría ocurrir la final destrucción de la trampa electoral actual y de la dictadura de las grandes corporaciones dueñas de ambos partidos.
===================
BETWEEN REALISM AND DELUSION: OBAMA’S STRATEGIC REALIGNMENT
From: Obama Raises the Military Stakes: Confrontation on the Borders with China and Russia. Global Research, December 10, 2011
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=28144
by Prof. James Petras
[[EXTRACTS]]
Obama’s recognition that the present and future center of political and economic power is moving inexorably to Asia , was a flash of political realism. After a lost decade of pouring hundreds of billions of dollars in military adventures on the margins and periphery of world politics, Washington has finally discovered that is not where the fate of nations, especially Great Powers, will be decided, except in a negative sense – of bleeding resources over lost causes. Obama’s new realism and priorities apparently are now focused on Southeast and Northeast Asia, where dynamic economies flourish, markets are growing at a double digit rate, investors are ploughing tens of billions in productive activity and trade is expanding at three times the rate of the US and the EU.
But Obama’s ‘New Realism’ is blighted by entirely delusional assumptions, which undermine any serious effort to realign US policy.
In the first place Obama’s effort to ‘enter’ into Asia is via a military build-up and not through a sharpening and upgrading of US economic competitiveness. What does the US produce for the Asian countries that will enhance its market share? Apart from arms, airplanes and agriculture, the US has few competitive industries. The US would have to comprehensively re-orient its economy, upgrade skilled labor, and transfer billions from “security” and militarism to applied innovations. But Obama works within the current military-Zionist-financial complex: He knows no other and is incapable of breaking with it.
Secondly, Obama-Clinton operate under the delusion that the US can exclude China or minimize its role in Asia, a policy that is undercut by the huge and growing investment and presence of all the major US multi-national corporations in China , who use it as an export platform to Asia and the rest of the world.
The US military build-up and policy of intimidation will only force China to downgrade its role as creditor financing the US debt, a policy China can pursue because the US market, while still important, is declining, as China expands its presence in its domestic, Asian, Latin American and European markets.
What once appeared to be New Realism is now revealed to be the recycling of Old Delusions: The notion that the US can return to being the supreme Pacific Power it was after World War Two. The US attempts to return to Pacific dominance under Obama-Clinton with a crippled economy, with the overhang of an over-militarized economy, and with major strategic handicaps: Over the past decade the United States foreign policy has been at the beck and call of Israel ’s fifth column (the Israel “lobby”). The entire US political class is devoid of common, practical sense and national purpose. They are immersed in troglodyte debates over “indefinite detentions” and “mass immigrant expulsions”. Worse, all are on the payrolls of private corporations who sell in the US and invest in China .
Why would Obama abjure costly wars in the unprofitable periphery and then promote the same military metaphysics at the dynamic center of the world economic universe? Does Barack Obama and his advisers believe he is the Second Coming of Admiral Commodore Perry, whose 19th century warships and blockades forced Asia open to Western trade? Does he believe that military alliances will be the first stage to a subsequent period of privileged economic entry?
Does Obama believe that his regime can blockade China , as Washington did to Japan in the lead up to World War Two? It’s too late. China is much more central to the world economy, too vital even to the financing of the US debt, too bonded up with the Forbes Five Hundred multi-national corporations. To provoke China , to even fantasize about economic “exclusion” to bring down China , is to pursue policies that will totally disrupt the world economy, first and foremost the US economy!
CONCLUSION
Obama’s ‘crackpot realism’, his shift from wars in the Muslim world to military confrontation in Asia , has no intrinsic worth and poses extraordinary extrinsic costs. The military methods and economic goals are totally incompatible and beyond the capacity of the US , as it is currently constituted. Washington ’s policies will not ‘weaken’ Russia or China , even less intimidate them. Instead it will encourage both to adopt more adversarial positions, making it less likely that they lend a hand to Obama’s sequential wars on behalf of Israel . Already Russia has sent warships to its Syrian port, refused to support an arms embargo against Syria and Iran and (in retrospect) criticized the NATO war against Libya . China and Russia have far too many strategic ties with the world economy to suffer any great losses from a series of US military outposts and “exclusive” alliances. Russia can aim just as many deadly nuclear missiles at the West as the US can mount from its bases in Eastern Europe .
In other words, Obama’s military escalation will not change the nuclear balance of power, but will bring Russia and China into a closer and deeper alliance. Gone are the days of Kissinger-Nixon’s “divide and conquer” strategy pitting US-Chinese trade agreements against Russian arms. Washington has a totally exaggerated significance of the current maritime spats between China and its neighbors. What unites them in economic terms is far more important in the medium and long-run. China ’s Asian economic ties will erode any tenuous military links to the US .
Obama’s “crackpot realism”, views the world market through military lenses. Military arrogance toward Asia has led to a rupture with Pakistan , its most compliant client regime in South Asia . NATO deliberately slaughtered 24 Pakistani soldiers and thumbed their nose at the Pakistani generals, while China and Russia condemned the attack and gained influence.
In the end, the military and exclusionary posture to China will fail. Washington will overplay its hand and frighten its business-oriented erstwhile Asian partners, who only want to play-off a US military presence to gain tactical economic advantage. They certainly do not want a new US instigated ‘Cold War’ dividing and weakening the dynamic intra-Asian trade and investment. Obama and his minions will quickly learn that Asia ’s current leaders do not have permanent allies - only permanent interests. In the final analysis, China figures prominently in configuring a new Asia-centric world economy. Washington may claim to have a ‘permanent Pacific presence’ but until it demonstrates it can take care of its “basic business at home”, like arranging its own finances and balancing its current account deficits, the US Naval command may end up renting its naval facilities to Asian exporters and shippers, transporting goods for them, and protecting them by pursuing pirates, contrabandists and narco-traffickers.
Come to think about it, Obama might reduce the US trade deficit with Asia by renting out the Seventh Fleet to patrol the Straits, instead of wasting US taxpayer money bullying successful Asian economic powers.
Hugo Adan, Dic 14, 2011
http://nd-hugoadan.blogspot.com/
La contienda electoral entre Obama y Mit Romy expresan la debacle político-electoral del imperio. Romy sugirió que votar por Obama significa perder la guerra contra Iran y Syria ya planeada (si se permite que Iran construya su bomba nuclear) y eso significaria perder la futura guerra contra China y Rusia, los supuestos peores enemigos de America. No lo dijo asi, pero es lo que está detrás del mensaje de Romy. Obama en recientes declaraciones en Australia y Burma indico que su administración es quien mejor defiende los intereses del imperio en el pacifico y que esta dispuesto a destruir el avance Chino-Ruso en esta zona por via militar (es lo que Petras refiere en su artículo de abajo, y asumo que Petras sin quererlo le hace juego al chovinismo militarista que expresan ambos, Romi y Obama).
La estrategia electoral de ambos partidos parece haber sido diseñada por los duenios del poder en los EU (los Think Tank del military-Zionist-financial-complex) al que no solo Obama y los democratas están subordinados sino también Romy y los altos mandos republicanos. La guerra con Iran esta en camino y es evidente en el sabotaje económico contra Iran-Syria, lo que Chinos y Rusos están bloqueando. Esto no significa que el electorado americano quiera más guerras abroad ni tampoco que estén dispuesto a ir al ánfora. Hay total apatía al respecto y se espera un alto ausentismo electoral el 2012.
La guerra con Iran podría postergar las elecciones (en lo que ambos partidos estarían de acuerdo pues con ninguno hay option clara de victoria y menos de gobernabilidad interna) y lo que es peor aún, esta seria la guerra semi-nuclear entre ambos bloques que no pasaría de una semana. Asumo acabaría en un “empate” y esto a quien más beneficiaria seria a los republicanos guerreristas, quienes ya acusan de Obama de no dar garantías de victoria absoluta contra el bloque Chino-Ruso. Por ello el mensaje de Romy.
La estrategia electoral de Romy y Obama expresa el desconcierto existente entre los dueños del poder. Esto poco o nada no tiene que ver con sueños ni realidad particular ni de Obama ni Romy (los demás no cuentan). Lo que hay es pura farsa militarista (war monguerism) y dudo que los financistas de EU y Europa estén muy convencidos de que esta guerra los va a beneficiar. Mas bien creo que los va a dividir y esto va a partir en pedazos a NATO y quizá mas tarde a los mismos EU. Se imaginan Uds a EU sin China o Europa sin Rusia?
A esto me refiero cuando hablo de la actual debacle electoral y muy posible (si el pueblo afirma e institucionaliza su convicción de no votar por ninguno de los dos partidos con una alternativa de frente único) podría ocurrir la final destrucción de la trampa electoral actual y de la dictadura de las grandes corporaciones dueñas de ambos partidos.
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BETWEEN REALISM AND DELUSION: OBAMA’S STRATEGIC REALIGNMENT
From: Obama Raises the Military Stakes: Confrontation on the Borders with China and Russia. Global Research, December 10, 2011
http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=28144
by Prof. James Petras
[[EXTRACTS]]
Obama’s recognition that the present and future center of political and economic power is moving inexorably to Asia , was a flash of political realism. After a lost decade of pouring hundreds of billions of dollars in military adventures on the margins and periphery of world politics, Washington has finally discovered that is not where the fate of nations, especially Great Powers, will be decided, except in a negative sense – of bleeding resources over lost causes. Obama’s new realism and priorities apparently are now focused on Southeast and Northeast Asia, where dynamic economies flourish, markets are growing at a double digit rate, investors are ploughing tens of billions in productive activity and trade is expanding at three times the rate of the US and the EU.
But Obama’s ‘New Realism’ is blighted by entirely delusional assumptions, which undermine any serious effort to realign US policy.
In the first place Obama’s effort to ‘enter’ into Asia is via a military build-up and not through a sharpening and upgrading of US economic competitiveness. What does the US produce for the Asian countries that will enhance its market share? Apart from arms, airplanes and agriculture, the US has few competitive industries. The US would have to comprehensively re-orient its economy, upgrade skilled labor, and transfer billions from “security” and militarism to applied innovations. But Obama works within the current military-Zionist-financial complex: He knows no other and is incapable of breaking with it.
Secondly, Obama-Clinton operate under the delusion that the US can exclude China or minimize its role in Asia, a policy that is undercut by the huge and growing investment and presence of all the major US multi-national corporations in China , who use it as an export platform to Asia and the rest of the world.
The US military build-up and policy of intimidation will only force China to downgrade its role as creditor financing the US debt, a policy China can pursue because the US market, while still important, is declining, as China expands its presence in its domestic, Asian, Latin American and European markets.
What once appeared to be New Realism is now revealed to be the recycling of Old Delusions: The notion that the US can return to being the supreme Pacific Power it was after World War Two. The US attempts to return to Pacific dominance under Obama-Clinton with a crippled economy, with the overhang of an over-militarized economy, and with major strategic handicaps: Over the past decade the United States foreign policy has been at the beck and call of Israel ’s fifth column (the Israel “lobby”). The entire US political class is devoid of common, practical sense and national purpose. They are immersed in troglodyte debates over “indefinite detentions” and “mass immigrant expulsions”. Worse, all are on the payrolls of private corporations who sell in the US and invest in China .
Why would Obama abjure costly wars in the unprofitable periphery and then promote the same military metaphysics at the dynamic center of the world economic universe? Does Barack Obama and his advisers believe he is the Second Coming of Admiral Commodore Perry, whose 19th century warships and blockades forced Asia open to Western trade? Does he believe that military alliances will be the first stage to a subsequent period of privileged economic entry?
Does Obama believe that his regime can blockade China , as Washington did to Japan in the lead up to World War Two? It’s too late. China is much more central to the world economy, too vital even to the financing of the US debt, too bonded up with the Forbes Five Hundred multi-national corporations. To provoke China , to even fantasize about economic “exclusion” to bring down China , is to pursue policies that will totally disrupt the world economy, first and foremost the US economy!
CONCLUSION
Obama’s ‘crackpot realism’, his shift from wars in the Muslim world to military confrontation in Asia , has no intrinsic worth and poses extraordinary extrinsic costs. The military methods and economic goals are totally incompatible and beyond the capacity of the US , as it is currently constituted. Washington ’s policies will not ‘weaken’ Russia or China , even less intimidate them. Instead it will encourage both to adopt more adversarial positions, making it less likely that they lend a hand to Obama’s sequential wars on behalf of Israel . Already Russia has sent warships to its Syrian port, refused to support an arms embargo against Syria and Iran and (in retrospect) criticized the NATO war against Libya . China and Russia have far too many strategic ties with the world economy to suffer any great losses from a series of US military outposts and “exclusive” alliances. Russia can aim just as many deadly nuclear missiles at the West as the US can mount from its bases in Eastern Europe .
In other words, Obama’s military escalation will not change the nuclear balance of power, but will bring Russia and China into a closer and deeper alliance. Gone are the days of Kissinger-Nixon’s “divide and conquer” strategy pitting US-Chinese trade agreements against Russian arms. Washington has a totally exaggerated significance of the current maritime spats between China and its neighbors. What unites them in economic terms is far more important in the medium and long-run. China ’s Asian economic ties will erode any tenuous military links to the US .
Obama’s “crackpot realism”, views the world market through military lenses. Military arrogance toward Asia has led to a rupture with Pakistan , its most compliant client regime in South Asia . NATO deliberately slaughtered 24 Pakistani soldiers and thumbed their nose at the Pakistani generals, while China and Russia condemned the attack and gained influence.
In the end, the military and exclusionary posture to China will fail. Washington will overplay its hand and frighten its business-oriented erstwhile Asian partners, who only want to play-off a US military presence to gain tactical economic advantage. They certainly do not want a new US instigated ‘Cold War’ dividing and weakening the dynamic intra-Asian trade and investment. Obama and his minions will quickly learn that Asia ’s current leaders do not have permanent allies - only permanent interests. In the final analysis, China figures prominently in configuring a new Asia-centric world economy. Washington may claim to have a ‘permanent Pacific presence’ but until it demonstrates it can take care of its “basic business at home”, like arranging its own finances and balancing its current account deficits, the US Naval command may end up renting its naval facilities to Asian exporters and shippers, transporting goods for them, and protecting them by pursuing pirates, contrabandists and narco-traffickers.
Come to think about it, Obama might reduce the US trade deficit with Asia by renting out the Seventh Fleet to patrol the Straits, instead of wasting US taxpayer money bullying successful Asian economic powers.
sábado, 3 de diciembre de 2011
NACE LA CELAC LA UNION DE 33 PAISES LATINOS
NACE LA CELACEmilio Meynet. Diciembre 2, 2011
http://www.alainet.org/active/51289&lang=es
Se reunieron representantes para gestarla 33 países de América, excluído Estados Unidos y Canadá. Los números que expresan esta unión echan por tierra a cualquier fantasma en crisis, nostálgico por la grandeza que se va.
Representantes de los 33 países participantes de la cumbre que dará nacimiento a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) se reunieron este lunes 28 de noviembre para afinar los detalles del lanzamiento efectivo evento del 2 y 3 de diciembre en Caracas.
Esta cumbre es la segunda realizada de su tipo. Reúne a los mandatarios de la región latinoamericana y caribeña sin la presencia de Estados Unidos y Canadá, ni países de Europa.
El nacimiento de la CELAC coincide con la búsqueda de una institucionalidad regional que agrupe a los Estados de la Cumbre de América Latina y el Caribe con el Grupo de Río en un solo bloque político que sea su portavoz. A la vez, se propone como alternativa válida y sin dominios omnipotentes como los que hace tiempo empañaron a la Organización de Estados Americanos (OEA).
Hugo Chávez, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, dedicó unas palabras al acontecimiento enfatizando que ahora América Latina ya no está de espaldas al Caribe oriental y añadió: "En Caracas va a nacer un nuevo organismo, la CELAC. Es un paso, y seguiremos avanzando. Haremos esa cumbre para que América Latina y el Caribe se consolide como una zona de paz, de democracia”.
En conjunto, los países agrupados reúnen a 550 millones de personas y una superficie territorial de 20 millones de kilómetros cuadrados.
Además, para incorporar variables acerca de la magnitud del territorio sobre el cual actuará el organismo, vale agregar que los miembros representan 6,3 billones de dólares en su Producto Interno Bruto (PIB), lo que la convertiría en la tercera potencia mundial económica, la principal reserva petrolera (aproximadamente 338 mil millones de barriles de petróleo), la tercera productora de energía eléctrica y la principal economía productora de alimentos, siendo las cuatro principales economías al interiot de la CELAC las de Brasil, México, Argentina y Venezuela.
Y no es casualidad que este acontecimiento que tendrá su lugar garantizado en los libros de historia (al menos en aquellos escritos por plumas defensoras de la soberanía continental), se concrete en tiempos donde también se comienza a materializar el Banco del Sur y la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) empieza a avanzar en la conformación de una ingeniería financiera más amplia.
El primero solo debe esperar por la aprobación del congreso uruguayo del documento constitutivo de la entidad, que según el presidente Mujica, se llevará a cabo antes de finalizar el 2011. Una vez finalizada la aprobación podrá iniciar su ciclo operativo. La iniciativa contempla la integración de un capital total de 20.000 millones de dólares.
Asimismo, se adelantaron propuestas concretas con el fin de fomentar el comercio intrarregional que incorporan valor agregado y consecuentemente empleo y bienestar para los pueblos de la región. Se adelantaron 31 proyectos que demandarían una inversión de 16.000 millones de dólares.
Muchos alertan desde ya que la CELAC es y será un objetivo militar de los Estados Unidos, considerando que Obama (en vísperas de su intento de reelección), no querrá ser apuntado como el Presidente que dejó perder lo que durante medio siglo fue su patio trasero.
Y así como esta última década fue exitosa en cuanto a los avances logrados en materia económica, comercial, social y político-estratégica; también se puede desenrollar un pergamino de intentos de golpe de mando por parte de Estados Unidos a los países del sur.
Más allá de que la potencia del norte se encuentre en un momento de conflictos y disputas internas provocadas por una crisis del sistema financiero y profundizada a partir de 2008, y guerras militares en zonas periféricas (pero de suma importancia para su economía); no quieren ceder en Latinoamérica, donde las naciones están sacando provecho de su oportunidad histórica.
En primer lugar, luego de 58 años (es decir, luego del otro gran momento histórico de enfrentamiento mundial 1939-50) en el año 2008 se volvió a desplegar la Cuarta Flota de la Marina de los EEUU para patrullar los países de América Latina, especialmente el Atlántico Sur con base de apoyo en el Pacífico Sur.
En segundo lugar, en el golpe en Honduras quedó visibilizada la relación de la irrupción de facto con “la decisión del gobierno de Manuel Zelaya de elevar los salarios, incorporar a las mujeres al seguro social obligatorio, combatir a los monopolios petroleros y la voluntad de importar medicamentos genéricos desde Cuba”, fueron cosechando poderosos enemigos en su contra.
Sin embargo, la paciencia de los golpistas se vio definitivamente colmada con la propuesta de reforma de la ley minera” que afectaba fuertemente los intereses de las empresas Goldcorp y Yamana Gold y con la propuesta del cierre de la Base Estadounidense de Palmerola.
Honduras es el punto más débil en Centroamérica y el Caribe en el desarrollo del proyecto estratégico popular y latinoamericano. Además, constituye una importante plataforma desde donde atacar al núcleo fuerte centroamericano que es Nicaragua.
El golpe fue propiciado por el Ministerio de Defensa de EEUU comandado por el republicano y referente del Pentágono, Robert Gates. También intervino la cúpula de la Iglesia Católica Hondureña
En tercer lugar, la intensión de instalar siete bases militares en Colombia, fortaleciendo la principal plataforma del Pentágono en Suramérica para intervenir y quebrar la posibilidad de desarrollo de un bloque de poder suramericano autónomo.
En cuarto lugar, así como ocurrió en Honduras, hay un creciente “involucramiento” de la cúpula de la Iglesia Católica de Latinoamérica en los “nuevos procesos” golpistas, de “desestabilización” institucional y/o desgaste a todos los gobiernos regionales que, más allá de sus contradicciones, debilidades y situaciones particulares, expresen en alguna medida (o en toda) los intereses nacionales, populares y latinoamericanos.
Esto profundiza la crisis al interior de la Iglesia Católica latinoamericana, puesta de manifiesto en el enfrentamiento entre los distintos sectores y en el desarrollo del cristianismo de base o popular. En la Argentina quedó plasmado con la expulsión de miembros de la Iglesia por sus posicionamientos sobre la ley de matrimonio igualitario.
Estas maniobras forman parte de una estrategia global y conjunta sobre el continente
Cierto clima de “enrarecimiento” político-regional se profundiza con la creación de la CELAC en, como alguna vez la nombrara el revolucionario cubano José Martí, Nuestra América: La nación multicultural que resurge y se manifiesta como identidad del proyecto estratégico de los pueblos, en medio de la crisis internacional que indica la profunda lucha que existe por establecer el Nuevo Orden Global.
El nacimiento de esta comunidad, tiene razones para darles dolor de cabeza a las potencias en crisis: Constituye una de las principales reservas Hidrocarburíferas del mundo, la principal región de producción de alimentos del mundo, una de las principales reservas de biodiversidad del mundo y una de las principales reservas de agua dulce del mundo.
El PBI conjunto de Suramérica es superior al de Alemania, la tercera economía mundial. La superficie es apenas superior a la de Rusia, el país con mayor superficie mundial y la población suramericana es mayor a la de EEUU, que es el país con la tercera población más grande a nivel mundial.
El eje Buenos Aires-Caracas-Brasilia (Argentina, Venezuela y Brasil) acumula el 70,45 por ciento de superficie; el 68,28 por ciento de población y el 72,15 por ciento del PBI.
¡Bienvenida CELAC! a la vida de América Latina. En días nadas más iniciará sus primeros pasos en busca de consolidar cada vez más este futuro polo de poder mundial, que busca erguirse definitivamente en la historia. La CELAC es la afirmación de la expresión de todo un pueblo.
APAS | Agencia Periodística de América del Sur | www.prensamercosur.com.ar/apm/
Facultad de Periodismo y Comunicación Social. Universidad Nacional de La Plata.
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EN CARACAS HOY NACE LA CELAC:
¿El futuro sustituto de la OEA?
Ernesto Carmona
ALAI AMLATINA, 02/12/2011.- Jefes de Estado y cancilleres de 33 países
de América Latina y el Caribe muestran hoy y mañana en Caracas su
voluntad política de constituir la Comunidad de Estados Latinoamericanos
y Caribeños (Celac), el nuevo foro de integración continental que
excluye a EEUU y Canadá. Con el andar del tiempo, la Celac terminará –en
los hechos prácticos– por anular a la anacrónica Organización de Estados
Americanos (OEA), básicamente concebida en su tiempo como instrumento
para el manejo de un "patio trasero" que vivió un siglo 20 azotado por
dictaduras impuestas y apoyadas por el socio principal.
La Celac será una representación política más genuina de los pueblos de
América Latina y el Caribe que hablan diferentes lenguas, poseen
variadas culturas, como países tienen distintos tamaños y con diversos
matices socio-económicos y políticos abordan una lucha común permanente
por mejorar sus condiciones de vida. La diversidad tras objetivos
políticos comunes le dará un nuevo sentido independiente a la palabra
“integración”, diferente a los designios rapaces de naciones grandes que
sólo buscan mercados y materias primas baratas a través de sus
transnacionales. También quedan fuera de juego las ex metrópolis
ibéricas, España y Portugal, sumergidas hoy en sus propias dificultades.
Breve historia
La Celac remontó un largo camino propio, desde que en los ’80 se
constituyó el Grupo de Contadora (Colombia, México, Panamá y Venezuela)
para promover la paz centroamericana ante los conflictos armados
internos en El Salvador, Nicaragua y Guatemala. En los '90 devino en el
Grupo de Río, que continuó la labor de Contadora con más países
involucrados, como Argentina, Brasil, Colombia, México, Panamá, Perú,
Uruguay y Venezuela, que incorporaron de a poco a naciones de la
Comunidad del Caribe (Caricom), en una trayectoria de 22 cumbres que
abordaron situaciones clave de la región.
El paso siguiente fue la Cumbre sobre Integración y Desarrollo de
América Latina y el Caribe (CALC), impulsada desde el Grupo de Río por
el entonces presidente brasilero Luiz Inacio Lula Da Silva, para
articular procesos propios de integración y desarrollo frente a los
desafíos de la crisis financiera de los países desarrollados, la crisis
económica y la crisis alimentaria. El primer encuentro cumbre de la CALC
en Brasil, en 2008, incluyó representaciones del Mercosur, la Unión de
Naciones Suramericanas (Unasur) y el Grupo de Río.
La Celac estará formada por Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas,
Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba,
Dominica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Granada, Guyana, Haití,
Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Panamá, República
Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y Las Granadinas, Santa
Lucía, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.
Diversidad ideológica
Lo esencial es que Caracas cobija un encuentro de mandatarios
ideológicamente tan disímiles como el chileno Sebastián Piñera, el
venezolano Hugo Chávez, el colombiano Manuel Santos, el ecuatoriano
Rafael Correa, el mexicano Felipe Calderón, el peruano Ollanta Humala,
el nicaragüense Daniel Ortega, la argentina Cristina Fernández y muchos
otros surgidos de elecciones impecablemente libres.
Los coordinadores de los 33 países fundadores prepararon del 28 de
noviembre al 1 de noviembre los documentos que serán adoptados en la
Cumbre del viernes y sábado: la Declaración de Caracas, que proclama el
nacimiento de la organización, el Plan de Caracas, que fija los
lineamientos a seguir para que la Comunidad cumpla sus objetivos, el
estatuto de funcionamiento y procedimientos y 18 comunicados que
incluyen aspectos educativos, ambientales y de desarrollo social. La
opinión mayoritaria se inclinó por darle a la Celac el carácter de foro
de integración, sin burocracia funcionaria y complementaria de instancia
como Unasur y la propia OEA.
El borrador de los Cancilleres establece que los órganos de la Celac
serán la Cumbre de Jefes de Estado, la reunión de Cancilleres, la
Presidencia pro tempore, la reunión de coordinadores nacionales, las
reuniones especializadas y la tríada integrada por el Estado que ostenta
la Presidencia, el precedente y el sucesor. La reunión de Jefes de
Estado será la instancia suprema de la Comunidad y deben reunirse
ordinariamente en el país que ostente la Presidencia.
Los Cancilleres resolvieron por unanimidad que Cuba sea sede de la
Cumbre 2013 y Costa Rica en 2014. Al acordarse en México el embrión de
la Celac en 2010, se decidió que la siguiente Cumbre 2012 fuera en
Chile. La designación de Cuba para 2013 fue un acto de justicia sin
reparos con un país excluido de la OEA entre 1962 y 2009. Entre otros,
el peruano Rafael Rocangiolo dijo que "constituye una reivindicación
histórica indispensable por lo que ha sido la historia en estas décadas
y por lo que Cuba significa como símbolo de la causa de América Latina y
el Caribe".
Los cancilleres estuvieron de acuerdo en que la Celac puede fortalecer
la región ante la crisis financiera mundial, pero aún ni está definido
si las decisiones se alcanzarán por consenso o mayoría calificada. El
canciller chileno Alfredo Moreno opinó que América Latina y el Caribe
"han mostrado que pueden progresar en un momento en el que otros países
más desarrollados han tenido dificultades". Dijo que estos países se han
preparado "sumando fuerzas", actuando en mecanismos como Unasur (Unión
de Naciones Suramericanas) y ahora lo harán desde la Celac "aprovechando
que hay mercados que están creciendo".
El tema subyacente fue la supervivencia de la OEA. El canciller
ecuatoriano, Ricardo Patiño, afirmó que la Celac reemplazará a la OEA,
idea compartida por el presidente anfitrión, Hugo Chávez. "Ese es el
destino de la Celac, llegar a sustituir a la OEA (...), los temas de la
región deben tratarse en la región", dijo Chávez. Para Patiño surge una
oportunidad de mejorar el diálogo regional y abordar temas como la
presencia colonial de Estados Unidos en Guantánamo, tema que no se puede
tratar en la OEA.
Según Chávez, "a medida que pasen los años, [la Celac] dejará atrás a la
vieja y desgastada OEA", fundada en 1948 por iniciativa de EEUU. La OEA
"es un organismo mellado por lo viejo, por el desgaste de los años, muy
lejos del espíritu de nuestros pueblos, de la independencia, de la
integración de América Latina", apuntó el venezolano.
La canciller mexicana, Patricia Espinosa, cree que la OEA, asentada en
Washington, y la Celac "son esfuerzos de cooperación y diálogo
complementarios". Para el canciller uruguayo Luis Almagro, la OEA y la
Celac "son dos cosas absolutamente diferentes". Indicó que la OEA
"incluye a una potencia mundial con una instancia de diálogo diferente",
mientras que el nuevo organismo ofrece una visión latinoamericana y
caribeña "para lograr mejores oportunidades para la región".
- Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno
Mas informacion: http://alainet.org
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UNA OPINION ESPANIOLA AL RESPECTO
REUNION DE LA CELAC ES MAS DE LO MISMO
La dependencia continúa
Milton D’León
Rebelión Dic 12, 2011
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=140994
Entre los días 2 y 3 de diciembre se reunieron en Caracas los representantes de 33 países de América Latina y la región caribeña para dar nacimiento a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC). En la reunión cumbre fueron aprobados la “Declaración de Caracas”, “Plan de Acción” y “Procedimientos” de la naciente CELAC, documentos que establecerían el “compromiso con la integración mediante el diálogo y la concertación”, y ha sido presentada como la constitución de un bloque latinoamericano y caribeño detrás de una política supuestamente independiente y “sin tutelajes desde el Norte”. En Venezuela se le dio tal dimensión que fue presentada incluso como la “continuación del camino iniciado hace 200 años”, tal como reza en la propia Declaración de Caracas, en el marco del “Bicentenario de la lucha por la Independencia”. No faltaron las excusas por no asistir del presidente de Perú, Ollanta Humala, que se encontraba enfrentando el levantamiento del pueblo de Cajamarca, o de Laura Chinchilla, de Costa Rica, haciéndole frente a la resistencia de los trabajadores del banano y del transporte.
Nada nuevo bajo el sol
Fue en Venezuela donde se hizo mucho ruido sobre el surgimiento de la CELAC: “fueron 200 años de lucha y ahora hay que darle vida tras este punto de avance”, había afirmado Hugo Chávez en el segundo día de reuniones, y días antes, su propio Canciller Nicolás Maduro, había hecho alusión a la convocatoria del Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826, cuando Simón Bolívar intentó convocar a los nacientes países de la región latinoamericana. Pero la CELAC no constituye siquiera un organismo con estructura y capacidad de decisiones superior a UNASUR, no digamos una alternativa a la propia OEA a la cual se supone iría a contraponer. Como anunciara el Canciller chileno, Alfredo Moreno, la CELAC será “solamente un foro, no una organización… ni siquiera una secretaría general, como UNASUR, ni nada de eso”, lo cual fue refrendado por la Canciller colombiana, María Ángela Holguín, quien afirmó que "la CELAC es más un foro, no va a tener secretaría ni una estructura como tal porque es un foro de concertación y diálogo”. Y la propia Declaración de Caracas, documento aprobado en la Cumbre así lo establece, la CELAC es un "mecanismo regional” y no un organismo.
Es que no hay nada nuevo bajo el sol, más allá de las declaraciones. La idea de dar origen a la CELAC había surgido desde Brasil, a iniciativa del entonces gobierno de Lula, como un organismo de “concertación política”, para refundar y ampliar el Grupo de Río al resto de los países latinoamericanos y caribeños, y no como un bloque de integración alternativo contra Estados Unidos y Canadá, ni la OEA misma. Se trata de la fusión de la “Cumbre de América Latina y el Caribe sobre la Integración y Desarrollo (CALC)”, creada en diciembre de 2008, en Salvador de Bahía, y del “Mecanismo Permanente de Consulta y Concertación Política Grupo de Río”, creado en diciembre de 1986 en Río de Janeiro, que dejan de existir de hoy en más para dar origen a la CELAC.
No faltaron las declaraciones tanto en la propia reunión cumbre como en las posteriores declaraciones políticas de sus integrantes para dejar claro esta cuestión. El subsecretario de Brasil para Asuntos de América del Sur y el Caribe, Antonio José Simoes, fue enfático al indicar que “la CELAC no juega en contra de la OEA, nuestra preocupación es trabajar por la región”. Esa fue la misma postura sostenida por México, a través de su Canciller, Patricia Espinoza: “no veo que nadie esté pensando en que se puede eliminar la OEA, ni creo que pueda ser algo que estuviera en el interés de los países de la región”. Hasta el nuevo gran amigo de Chávez, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, puso las cosas en orden al indicar que “esta integración no es contra la OEA o contra la cumbre Iberoamericana…”; lo mismo afirmó Cristina Kirchner, que viene mejorando la relación con Estados Unidos y ha decidido profundizarla, al reafirmar que “la integración de la CELAC no debe ser contra nadie”.
Es por esto que la CELAC, más que algún tipo de organismo alternativo, no termina siendo más que actos de acomodación en busca de un reordenamiento regional latinoamericano incluyendo a los pequeños países caribeños. Los medios se han encargado de resaltar que tanto Brasil como México han logrado menguar las posturas más contrarias a Estados Unidos, pero la oposición al fortalecimiento de la CELAC no vino sólo de estos dos países; tampoco a Chile, Colombia y Argentina, les entusiasma la idea de cualquier cosa que se contraponga a Washington y que haga peligrar sus intereses. Los gobiernos del llamado bloque del ALBA se han acomodado a la nueva situación, pero esto no es nuevo, no hace poco vimos cómo Chávez venía actuando en este sentido cuando utilizó sus buenos oficios, junto al derechista Santos, de lograr el reconocimiento internacional del gobierno del golpista hondureño, Lobo. Aunque es claro que Brasil movió todo su entramado, esta vez apoyado por México, para cumplir su verdadero rol “geopolítico” manteniéndose en la colaboración e interlocutor clave con el imperialismo en toda la región latinoamericana, “conteniendo” al propio Hugo Chávez y a Evo Morales, y jugando un activo papel a favor de la estabilidad regional.
La unidad de la “diversidad” y el cinismo circundante
“Viva la diferencia… Estas dicotomías entre izquierdas y derechas son parte del pasado”, proclamaba el derechista Sebastián Piñera al cerrar la cumbre de la naciente Comunidad del CELAC. Momentos antes, el también derechista presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, había afirmado que “aquí no importa si se es de izquierda, de centro, de derecha”, siendo secundado por el presidente de Uruguay, José "Pepe" Mujica, al sostener que “la integración se haga sin cometer el error del dogmatismo y con la inclusión y el respeto de todos, derecha, centro e izquierda". No faltaron las declaraciones del mismo tenor y estilo de México, Colombia, Brasil, Argentina, entre otros. En este merengue político, Hugo Chávez, prácticamente en nombre de los países del ALBA, manifestaba su satisfacción por la creación de la CELAC porque es una muestra de que "la voluntad de unirnos es superior a las diferencias".
La hipocresía y el cinismo reinó durante esta cumbre. Mientras en la “Declaración de Caracas” se habla de toda una serie de afirmaciones en defensa de los pueblos, soberanía y otra serie de frases llamativas lejos de cualquier realidad, los propios presidentes encabezan políticas antiobreras y antipopulares en sus propios países, como lo es el gobierno de Calderón que implementa un giro represivo, privatista y antiobrero, asestando golpes a los trabajadores como la derrota de los electricistas y aumenta la injerencia de Estados Unidos, incluyendo la actuación de sus agencias de seguridad en suelo mexicano. El presidente Piñera, además de la continuación de toda la política postpinochetista viene reprimiendo brutalmente a los estudiantes que se rebelan contra el negocio de la educación y les niega su derecho a la educación gratuita, y aplica leyes antiterroristas heredadas de Pinochet a los luchadores de los pueblos originarios mapuches. Sin dejar de hablar de Martinelli, Santos, Lobo y sus políticas en el plano nacional, a la que Ollanta Humala se estrena como presidente reprimiendo a los pobladores de Cajamarca que se rebelan contra la explotación minera.
Los llamados gobiernos progresistas no se quedan atrás, Evo Morales reprime a los pueblos del TIPNIS y más recientemente a estudiantes de El Alto; Ortega en Nicaragua con sus buenas alianzas con los empresarios e incluso con el FMI; Chávez escarmentando a la vanguardia que sale a luchar e imponiendo leyes que cada vez más cercenan derechos democráticos. Se habla contra la “ocupación militar” en la “Declaración de Caracas”, mientras se expanden las bases militares norteamericanas en la región, y todos los presidentes las continúan ratificando, al mismo tiempo que la presencia de la IV Flota se ha restablecido. Al mismo tiempo que se desarrollan las facilidades militares en Colombia, acuerdos “contra el narcotráfico” con México, Costa Rica, etcétera. Todos los gobiernos vienen de buenos negocios y tratados con Estados Unidos, como México con el NAFTA, que consagra la dependencia comercial y económica respecto del mercado norteamericano, lo mismo han hecho los países de Centroamérica y del Caribe, hacia allí avanzan Perú y Chile, entre otros países de la región. Y ninguno deja de pagar religiosamente la deuda externa, y cumplir los tratados que ya tienen con Estados Unidos.
Otra de las cuestiones que explica esta “unidad” en la diversidad, donde se resalta insistentemente que no importan las diferencias sean de derecha, centro o de izquierda, es la necesidad de los distintos gobiernos de buscar su estabilidad política en el marco de las pujantes tensiones internas y, más allá de la coyuntural mejora económica, la amenaza de la crisis económica internacional. Pero también, como explicamos en la última revista Estrategia Internacional Nro. 27, esta convergencia de todos estos gobiernos latinoamericanos y caribeños, no sería más que expresión de “movimientos convergentes ‘hacia el centro’ buscando un nuevo punto de equilibrio para no arriesgar la ‘gobernabilidad’ en momentos en que prima el crecimiento en la mayoría de los países sudamericanos. Los gobiernos ‘posneoliberales’, sean nacionalistas o progresistas buscan ‘normalizarse’ en la gestión del Estado burgués y mejorar sus entendimientos con la burguesía y el imperialismo y se endurecen frente a las presiones de las clases subalternas que emergen en su flanco izquierdo, lo que puede dar pie a distintos elementos de polarización y actividad obrera y popular…”.
Buenos negocios
No fue menos curioso que mientras se realizaba la cumbre de la CELAC, paralelamente se reunían otros organismos existentes, como la propia UNASUR y hasta Petrocaribe, además de una cantidad de reuniones bilaterales entre los distintos países donde se cerraban grandes acuerdos comerciales, como si el encuentro de Venezuela fuera la oportunidad para otras iniciativas de buenos negocios. Basta mencionar algunos ejemplos. Venezuela cerró la compra de unos 20 aviones comerciales a la brasileña Embraer, la tercera mayor fabricante mundial de aeronaves. Cristina Fernández de Kirchner y Dilma Rousseff utilizaron el marco de la cumbre de Caracas para anunciar la creación de un Mecanismo de Integración Productiva entre Argentina y Brasil para los buenos negocios entre las distintas burguesías. A los empresarios colombianos vía los acuerdos con el gobierno de Santos y el de Chávez, se les reconoció un desgravamen arancelario al 50% de los productos que antes tenía con el Pacto Andino. México y Venezuela avanzaron en acuerdos para que se llegara a acuerdos con empresas intervenidas por Chávez con la creación de empresas mixtas y buena indemnización por Cemex, además de otros tratados comerciales. Venezuela y Argentina firmaron más de 28 acuerdos comerciales donde los empresarios argentinos salieron muy contentos, de igual manera se firmaron acuerdos con Uruguay, Nicaragua, los países del Caribe, y un largo etcétera de negociados, que difícilmente salen a la luz pública. Esta fue realmente la cuestión útil de la cumbre, pero lejos de cualquier camino hacia la independencia.
Una vez más se demuestra que sólo los trabajadores pueden dar una lucha por la unidad latinoamericana
De esta manera, una vez más se demuestra la imposibilidad de que de la mano de las burguesías locales, incluso de aquellos gobiernos que se presentan de progresistas y nacionalistas, se resuelvan los acuciantes problemas populares ni se supere el atraso y la dependencia. Sin expulsar al imperialismo y traspasar los límites de la propiedad privada y del régimen capitalista, no hay manera de resolver ninguno de nuestros problemas acuciantes mucho menos alcanzar la liberación nacional. La clase trabajadora, por su rol central en la producción y su concentración en los nudos vitales de la economía, la vida social y la política como son las grandes ciudades, es la fuerza social fundamental, para llevar hasta el final la lucha por la liberación nacional, y al mismo tiempo, encarnar un proyecto social emancipatorio basado en la abolición de las relaciones capitalistas. Es necesario impulsar un programa de acción de los trabajadores que a partir de responder al ataque de los capitalistas y sus gobiernos y a la catástrofe a que nos conducen, plantee poner fin a la anarquía capitalista y reorganizar la economía en función de las necesidades populares mediante la propiedad colectiva de los medios de producción, tareas que sólo pueden ser íntegramente resueltas por un poder de los trabajadores apoyado en la alianza con los campesinos y el pueblo pobre. Esto significa conquistar por vía revolucionaria Estados obreros que, uniéndose en una Federación de Repúblicas Socialistas de América Latina, inicien la construcción del socialismo, única alternativa real a la barbarie de la decadencia capitalista.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
http://www.alainet.org/active/51289&lang=es
Se reunieron representantes para gestarla 33 países de América, excluído Estados Unidos y Canadá. Los números que expresan esta unión echan por tierra a cualquier fantasma en crisis, nostálgico por la grandeza que se va.
Representantes de los 33 países participantes de la cumbre que dará nacimiento a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) se reunieron este lunes 28 de noviembre para afinar los detalles del lanzamiento efectivo evento del 2 y 3 de diciembre en Caracas.
Esta cumbre es la segunda realizada de su tipo. Reúne a los mandatarios de la región latinoamericana y caribeña sin la presencia de Estados Unidos y Canadá, ni países de Europa.
El nacimiento de la CELAC coincide con la búsqueda de una institucionalidad regional que agrupe a los Estados de la Cumbre de América Latina y el Caribe con el Grupo de Río en un solo bloque político que sea su portavoz. A la vez, se propone como alternativa válida y sin dominios omnipotentes como los que hace tiempo empañaron a la Organización de Estados Americanos (OEA).
Hugo Chávez, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, dedicó unas palabras al acontecimiento enfatizando que ahora América Latina ya no está de espaldas al Caribe oriental y añadió: "En Caracas va a nacer un nuevo organismo, la CELAC. Es un paso, y seguiremos avanzando. Haremos esa cumbre para que América Latina y el Caribe se consolide como una zona de paz, de democracia”.
En conjunto, los países agrupados reúnen a 550 millones de personas y una superficie territorial de 20 millones de kilómetros cuadrados.
Además, para incorporar variables acerca de la magnitud del territorio sobre el cual actuará el organismo, vale agregar que los miembros representan 6,3 billones de dólares en su Producto Interno Bruto (PIB), lo que la convertiría en la tercera potencia mundial económica, la principal reserva petrolera (aproximadamente 338 mil millones de barriles de petróleo), la tercera productora de energía eléctrica y la principal economía productora de alimentos, siendo las cuatro principales economías al interiot de la CELAC las de Brasil, México, Argentina y Venezuela.
Y no es casualidad que este acontecimiento que tendrá su lugar garantizado en los libros de historia (al menos en aquellos escritos por plumas defensoras de la soberanía continental), se concrete en tiempos donde también se comienza a materializar el Banco del Sur y la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) empieza a avanzar en la conformación de una ingeniería financiera más amplia.
El primero solo debe esperar por la aprobación del congreso uruguayo del documento constitutivo de la entidad, que según el presidente Mujica, se llevará a cabo antes de finalizar el 2011. Una vez finalizada la aprobación podrá iniciar su ciclo operativo. La iniciativa contempla la integración de un capital total de 20.000 millones de dólares.
Asimismo, se adelantaron propuestas concretas con el fin de fomentar el comercio intrarregional que incorporan valor agregado y consecuentemente empleo y bienestar para los pueblos de la región. Se adelantaron 31 proyectos que demandarían una inversión de 16.000 millones de dólares.
Muchos alertan desde ya que la CELAC es y será un objetivo militar de los Estados Unidos, considerando que Obama (en vísperas de su intento de reelección), no querrá ser apuntado como el Presidente que dejó perder lo que durante medio siglo fue su patio trasero.
Y así como esta última década fue exitosa en cuanto a los avances logrados en materia económica, comercial, social y político-estratégica; también se puede desenrollar un pergamino de intentos de golpe de mando por parte de Estados Unidos a los países del sur.
Más allá de que la potencia del norte se encuentre en un momento de conflictos y disputas internas provocadas por una crisis del sistema financiero y profundizada a partir de 2008, y guerras militares en zonas periféricas (pero de suma importancia para su economía); no quieren ceder en Latinoamérica, donde las naciones están sacando provecho de su oportunidad histórica.
En primer lugar, luego de 58 años (es decir, luego del otro gran momento histórico de enfrentamiento mundial 1939-50) en el año 2008 se volvió a desplegar la Cuarta Flota de la Marina de los EEUU para patrullar los países de América Latina, especialmente el Atlántico Sur con base de apoyo en el Pacífico Sur.
En segundo lugar, en el golpe en Honduras quedó visibilizada la relación de la irrupción de facto con “la decisión del gobierno de Manuel Zelaya de elevar los salarios, incorporar a las mujeres al seguro social obligatorio, combatir a los monopolios petroleros y la voluntad de importar medicamentos genéricos desde Cuba”, fueron cosechando poderosos enemigos en su contra.
Sin embargo, la paciencia de los golpistas se vio definitivamente colmada con la propuesta de reforma de la ley minera” que afectaba fuertemente los intereses de las empresas Goldcorp y Yamana Gold y con la propuesta del cierre de la Base Estadounidense de Palmerola.
Honduras es el punto más débil en Centroamérica y el Caribe en el desarrollo del proyecto estratégico popular y latinoamericano. Además, constituye una importante plataforma desde donde atacar al núcleo fuerte centroamericano que es Nicaragua.
El golpe fue propiciado por el Ministerio de Defensa de EEUU comandado por el republicano y referente del Pentágono, Robert Gates. También intervino la cúpula de la Iglesia Católica Hondureña
En tercer lugar, la intensión de instalar siete bases militares en Colombia, fortaleciendo la principal plataforma del Pentágono en Suramérica para intervenir y quebrar la posibilidad de desarrollo de un bloque de poder suramericano autónomo.
En cuarto lugar, así como ocurrió en Honduras, hay un creciente “involucramiento” de la cúpula de la Iglesia Católica de Latinoamérica en los “nuevos procesos” golpistas, de “desestabilización” institucional y/o desgaste a todos los gobiernos regionales que, más allá de sus contradicciones, debilidades y situaciones particulares, expresen en alguna medida (o en toda) los intereses nacionales, populares y latinoamericanos.
Esto profundiza la crisis al interior de la Iglesia Católica latinoamericana, puesta de manifiesto en el enfrentamiento entre los distintos sectores y en el desarrollo del cristianismo de base o popular. En la Argentina quedó plasmado con la expulsión de miembros de la Iglesia por sus posicionamientos sobre la ley de matrimonio igualitario.
Estas maniobras forman parte de una estrategia global y conjunta sobre el continente
Cierto clima de “enrarecimiento” político-regional se profundiza con la creación de la CELAC en, como alguna vez la nombrara el revolucionario cubano José Martí, Nuestra América: La nación multicultural que resurge y se manifiesta como identidad del proyecto estratégico de los pueblos, en medio de la crisis internacional que indica la profunda lucha que existe por establecer el Nuevo Orden Global.
El nacimiento de esta comunidad, tiene razones para darles dolor de cabeza a las potencias en crisis: Constituye una de las principales reservas Hidrocarburíferas del mundo, la principal región de producción de alimentos del mundo, una de las principales reservas de biodiversidad del mundo y una de las principales reservas de agua dulce del mundo.
El PBI conjunto de Suramérica es superior al de Alemania, la tercera economía mundial. La superficie es apenas superior a la de Rusia, el país con mayor superficie mundial y la población suramericana es mayor a la de EEUU, que es el país con la tercera población más grande a nivel mundial.
El eje Buenos Aires-Caracas-Brasilia (Argentina, Venezuela y Brasil) acumula el 70,45 por ciento de superficie; el 68,28 por ciento de población y el 72,15 por ciento del PBI.
¡Bienvenida CELAC! a la vida de América Latina. En días nadas más iniciará sus primeros pasos en busca de consolidar cada vez más este futuro polo de poder mundial, que busca erguirse definitivamente en la historia. La CELAC es la afirmación de la expresión de todo un pueblo.
APAS | Agencia Periodística de América del Sur | www.prensamercosur.com.ar/apm/
Facultad de Periodismo y Comunicación Social. Universidad Nacional de La Plata.
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EN CARACAS HOY NACE LA CELAC:
¿El futuro sustituto de la OEA?
Ernesto Carmona
ALAI AMLATINA, 02/12/2011.- Jefes de Estado y cancilleres de 33 países
de América Latina y el Caribe muestran hoy y mañana en Caracas su
voluntad política de constituir la Comunidad de Estados Latinoamericanos
y Caribeños (Celac), el nuevo foro de integración continental que
excluye a EEUU y Canadá. Con el andar del tiempo, la Celac terminará –en
los hechos prácticos– por anular a la anacrónica Organización de Estados
Americanos (OEA), básicamente concebida en su tiempo como instrumento
para el manejo de un "patio trasero" que vivió un siglo 20 azotado por
dictaduras impuestas y apoyadas por el socio principal.
La Celac será una representación política más genuina de los pueblos de
América Latina y el Caribe que hablan diferentes lenguas, poseen
variadas culturas, como países tienen distintos tamaños y con diversos
matices socio-económicos y políticos abordan una lucha común permanente
por mejorar sus condiciones de vida. La diversidad tras objetivos
políticos comunes le dará un nuevo sentido independiente a la palabra
“integración”, diferente a los designios rapaces de naciones grandes que
sólo buscan mercados y materias primas baratas a través de sus
transnacionales. También quedan fuera de juego las ex metrópolis
ibéricas, España y Portugal, sumergidas hoy en sus propias dificultades.
Breve historia
La Celac remontó un largo camino propio, desde que en los ’80 se
constituyó el Grupo de Contadora (Colombia, México, Panamá y Venezuela)
para promover la paz centroamericana ante los conflictos armados
internos en El Salvador, Nicaragua y Guatemala. En los '90 devino en el
Grupo de Río, que continuó la labor de Contadora con más países
involucrados, como Argentina, Brasil, Colombia, México, Panamá, Perú,
Uruguay y Venezuela, que incorporaron de a poco a naciones de la
Comunidad del Caribe (Caricom), en una trayectoria de 22 cumbres que
abordaron situaciones clave de la región.
El paso siguiente fue la Cumbre sobre Integración y Desarrollo de
América Latina y el Caribe (CALC), impulsada desde el Grupo de Río por
el entonces presidente brasilero Luiz Inacio Lula Da Silva, para
articular procesos propios de integración y desarrollo frente a los
desafíos de la crisis financiera de los países desarrollados, la crisis
económica y la crisis alimentaria. El primer encuentro cumbre de la CALC
en Brasil, en 2008, incluyó representaciones del Mercosur, la Unión de
Naciones Suramericanas (Unasur) y el Grupo de Río.
La Celac estará formada por Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas,
Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba,
Dominica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Granada, Guyana, Haití,
Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Panamá, República
Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y Las Granadinas, Santa
Lucía, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela.
Diversidad ideológica
Lo esencial es que Caracas cobija un encuentro de mandatarios
ideológicamente tan disímiles como el chileno Sebastián Piñera, el
venezolano Hugo Chávez, el colombiano Manuel Santos, el ecuatoriano
Rafael Correa, el mexicano Felipe Calderón, el peruano Ollanta Humala,
el nicaragüense Daniel Ortega, la argentina Cristina Fernández y muchos
otros surgidos de elecciones impecablemente libres.
Los coordinadores de los 33 países fundadores prepararon del 28 de
noviembre al 1 de noviembre los documentos que serán adoptados en la
Cumbre del viernes y sábado: la Declaración de Caracas, que proclama el
nacimiento de la organización, el Plan de Caracas, que fija los
lineamientos a seguir para que la Comunidad cumpla sus objetivos, el
estatuto de funcionamiento y procedimientos y 18 comunicados que
incluyen aspectos educativos, ambientales y de desarrollo social. La
opinión mayoritaria se inclinó por darle a la Celac el carácter de foro
de integración, sin burocracia funcionaria y complementaria de instancia
como Unasur y la propia OEA.
El borrador de los Cancilleres establece que los órganos de la Celac
serán la Cumbre de Jefes de Estado, la reunión de Cancilleres, la
Presidencia pro tempore, la reunión de coordinadores nacionales, las
reuniones especializadas y la tríada integrada por el Estado que ostenta
la Presidencia, el precedente y el sucesor. La reunión de Jefes de
Estado será la instancia suprema de la Comunidad y deben reunirse
ordinariamente en el país que ostente la Presidencia.
Los Cancilleres resolvieron por unanimidad que Cuba sea sede de la
Cumbre 2013 y Costa Rica en 2014. Al acordarse en México el embrión de
la Celac en 2010, se decidió que la siguiente Cumbre 2012 fuera en
Chile. La designación de Cuba para 2013 fue un acto de justicia sin
reparos con un país excluido de la OEA entre 1962 y 2009. Entre otros,
el peruano Rafael Rocangiolo dijo que "constituye una reivindicación
histórica indispensable por lo que ha sido la historia en estas décadas
y por lo que Cuba significa como símbolo de la causa de América Latina y
el Caribe".
Los cancilleres estuvieron de acuerdo en que la Celac puede fortalecer
la región ante la crisis financiera mundial, pero aún ni está definido
si las decisiones se alcanzarán por consenso o mayoría calificada. El
canciller chileno Alfredo Moreno opinó que América Latina y el Caribe
"han mostrado que pueden progresar en un momento en el que otros países
más desarrollados han tenido dificultades". Dijo que estos países se han
preparado "sumando fuerzas", actuando en mecanismos como Unasur (Unión
de Naciones Suramericanas) y ahora lo harán desde la Celac "aprovechando
que hay mercados que están creciendo".
El tema subyacente fue la supervivencia de la OEA. El canciller
ecuatoriano, Ricardo Patiño, afirmó que la Celac reemplazará a la OEA,
idea compartida por el presidente anfitrión, Hugo Chávez. "Ese es el
destino de la Celac, llegar a sustituir a la OEA (...), los temas de la
región deben tratarse en la región", dijo Chávez. Para Patiño surge una
oportunidad de mejorar el diálogo regional y abordar temas como la
presencia colonial de Estados Unidos en Guantánamo, tema que no se puede
tratar en la OEA.
Según Chávez, "a medida que pasen los años, [la Celac] dejará atrás a la
vieja y desgastada OEA", fundada en 1948 por iniciativa de EEUU. La OEA
"es un organismo mellado por lo viejo, por el desgaste de los años, muy
lejos del espíritu de nuestros pueblos, de la independencia, de la
integración de América Latina", apuntó el venezolano.
La canciller mexicana, Patricia Espinosa, cree que la OEA, asentada en
Washington, y la Celac "son esfuerzos de cooperación y diálogo
complementarios". Para el canciller uruguayo Luis Almagro, la OEA y la
Celac "son dos cosas absolutamente diferentes". Indicó que la OEA
"incluye a una potencia mundial con una instancia de diálogo diferente",
mientras que el nuevo organismo ofrece una visión latinoamericana y
caribeña "para lograr mejores oportunidades para la región".
- Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno
Mas informacion: http://alainet.org
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UNA OPINION ESPANIOLA AL RESPECTO
REUNION DE LA CELAC ES MAS DE LO MISMO
La dependencia continúa
Milton D’León
Rebelión Dic 12, 2011
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=140994
Entre los días 2 y 3 de diciembre se reunieron en Caracas los representantes de 33 países de América Latina y la región caribeña para dar nacimiento a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC). En la reunión cumbre fueron aprobados la “Declaración de Caracas”, “Plan de Acción” y “Procedimientos” de la naciente CELAC, documentos que establecerían el “compromiso con la integración mediante el diálogo y la concertación”, y ha sido presentada como la constitución de un bloque latinoamericano y caribeño detrás de una política supuestamente independiente y “sin tutelajes desde el Norte”. En Venezuela se le dio tal dimensión que fue presentada incluso como la “continuación del camino iniciado hace 200 años”, tal como reza en la propia Declaración de Caracas, en el marco del “Bicentenario de la lucha por la Independencia”. No faltaron las excusas por no asistir del presidente de Perú, Ollanta Humala, que se encontraba enfrentando el levantamiento del pueblo de Cajamarca, o de Laura Chinchilla, de Costa Rica, haciéndole frente a la resistencia de los trabajadores del banano y del transporte.
Nada nuevo bajo el sol
Fue en Venezuela donde se hizo mucho ruido sobre el surgimiento de la CELAC: “fueron 200 años de lucha y ahora hay que darle vida tras este punto de avance”, había afirmado Hugo Chávez en el segundo día de reuniones, y días antes, su propio Canciller Nicolás Maduro, había hecho alusión a la convocatoria del Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826, cuando Simón Bolívar intentó convocar a los nacientes países de la región latinoamericana. Pero la CELAC no constituye siquiera un organismo con estructura y capacidad de decisiones superior a UNASUR, no digamos una alternativa a la propia OEA a la cual se supone iría a contraponer. Como anunciara el Canciller chileno, Alfredo Moreno, la CELAC será “solamente un foro, no una organización… ni siquiera una secretaría general, como UNASUR, ni nada de eso”, lo cual fue refrendado por la Canciller colombiana, María Ángela Holguín, quien afirmó que "la CELAC es más un foro, no va a tener secretaría ni una estructura como tal porque es un foro de concertación y diálogo”. Y la propia Declaración de Caracas, documento aprobado en la Cumbre así lo establece, la CELAC es un "mecanismo regional” y no un organismo.
Es que no hay nada nuevo bajo el sol, más allá de las declaraciones. La idea de dar origen a la CELAC había surgido desde Brasil, a iniciativa del entonces gobierno de Lula, como un organismo de “concertación política”, para refundar y ampliar el Grupo de Río al resto de los países latinoamericanos y caribeños, y no como un bloque de integración alternativo contra Estados Unidos y Canadá, ni la OEA misma. Se trata de la fusión de la “Cumbre de América Latina y el Caribe sobre la Integración y Desarrollo (CALC)”, creada en diciembre de 2008, en Salvador de Bahía, y del “Mecanismo Permanente de Consulta y Concertación Política Grupo de Río”, creado en diciembre de 1986 en Río de Janeiro, que dejan de existir de hoy en más para dar origen a la CELAC.
No faltaron las declaraciones tanto en la propia reunión cumbre como en las posteriores declaraciones políticas de sus integrantes para dejar claro esta cuestión. El subsecretario de Brasil para Asuntos de América del Sur y el Caribe, Antonio José Simoes, fue enfático al indicar que “la CELAC no juega en contra de la OEA, nuestra preocupación es trabajar por la región”. Esa fue la misma postura sostenida por México, a través de su Canciller, Patricia Espinoza: “no veo que nadie esté pensando en que se puede eliminar la OEA, ni creo que pueda ser algo que estuviera en el interés de los países de la región”. Hasta el nuevo gran amigo de Chávez, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, puso las cosas en orden al indicar que “esta integración no es contra la OEA o contra la cumbre Iberoamericana…”; lo mismo afirmó Cristina Kirchner, que viene mejorando la relación con Estados Unidos y ha decidido profundizarla, al reafirmar que “la integración de la CELAC no debe ser contra nadie”.
Es por esto que la CELAC, más que algún tipo de organismo alternativo, no termina siendo más que actos de acomodación en busca de un reordenamiento regional latinoamericano incluyendo a los pequeños países caribeños. Los medios se han encargado de resaltar que tanto Brasil como México han logrado menguar las posturas más contrarias a Estados Unidos, pero la oposición al fortalecimiento de la CELAC no vino sólo de estos dos países; tampoco a Chile, Colombia y Argentina, les entusiasma la idea de cualquier cosa que se contraponga a Washington y que haga peligrar sus intereses. Los gobiernos del llamado bloque del ALBA se han acomodado a la nueva situación, pero esto no es nuevo, no hace poco vimos cómo Chávez venía actuando en este sentido cuando utilizó sus buenos oficios, junto al derechista Santos, de lograr el reconocimiento internacional del gobierno del golpista hondureño, Lobo. Aunque es claro que Brasil movió todo su entramado, esta vez apoyado por México, para cumplir su verdadero rol “geopolítico” manteniéndose en la colaboración e interlocutor clave con el imperialismo en toda la región latinoamericana, “conteniendo” al propio Hugo Chávez y a Evo Morales, y jugando un activo papel a favor de la estabilidad regional.
La unidad de la “diversidad” y el cinismo circundante
“Viva la diferencia… Estas dicotomías entre izquierdas y derechas son parte del pasado”, proclamaba el derechista Sebastián Piñera al cerrar la cumbre de la naciente Comunidad del CELAC. Momentos antes, el también derechista presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, había afirmado que “aquí no importa si se es de izquierda, de centro, de derecha”, siendo secundado por el presidente de Uruguay, José "Pepe" Mujica, al sostener que “la integración se haga sin cometer el error del dogmatismo y con la inclusión y el respeto de todos, derecha, centro e izquierda". No faltaron las declaraciones del mismo tenor y estilo de México, Colombia, Brasil, Argentina, entre otros. En este merengue político, Hugo Chávez, prácticamente en nombre de los países del ALBA, manifestaba su satisfacción por la creación de la CELAC porque es una muestra de que "la voluntad de unirnos es superior a las diferencias".
La hipocresía y el cinismo reinó durante esta cumbre. Mientras en la “Declaración de Caracas” se habla de toda una serie de afirmaciones en defensa de los pueblos, soberanía y otra serie de frases llamativas lejos de cualquier realidad, los propios presidentes encabezan políticas antiobreras y antipopulares en sus propios países, como lo es el gobierno de Calderón que implementa un giro represivo, privatista y antiobrero, asestando golpes a los trabajadores como la derrota de los electricistas y aumenta la injerencia de Estados Unidos, incluyendo la actuación de sus agencias de seguridad en suelo mexicano. El presidente Piñera, además de la continuación de toda la política postpinochetista viene reprimiendo brutalmente a los estudiantes que se rebelan contra el negocio de la educación y les niega su derecho a la educación gratuita, y aplica leyes antiterroristas heredadas de Pinochet a los luchadores de los pueblos originarios mapuches. Sin dejar de hablar de Martinelli, Santos, Lobo y sus políticas en el plano nacional, a la que Ollanta Humala se estrena como presidente reprimiendo a los pobladores de Cajamarca que se rebelan contra la explotación minera.
Los llamados gobiernos progresistas no se quedan atrás, Evo Morales reprime a los pueblos del TIPNIS y más recientemente a estudiantes de El Alto; Ortega en Nicaragua con sus buenas alianzas con los empresarios e incluso con el FMI; Chávez escarmentando a la vanguardia que sale a luchar e imponiendo leyes que cada vez más cercenan derechos democráticos. Se habla contra la “ocupación militar” en la “Declaración de Caracas”, mientras se expanden las bases militares norteamericanas en la región, y todos los presidentes las continúan ratificando, al mismo tiempo que la presencia de la IV Flota se ha restablecido. Al mismo tiempo que se desarrollan las facilidades militares en Colombia, acuerdos “contra el narcotráfico” con México, Costa Rica, etcétera. Todos los gobiernos vienen de buenos negocios y tratados con Estados Unidos, como México con el NAFTA, que consagra la dependencia comercial y económica respecto del mercado norteamericano, lo mismo han hecho los países de Centroamérica y del Caribe, hacia allí avanzan Perú y Chile, entre otros países de la región. Y ninguno deja de pagar religiosamente la deuda externa, y cumplir los tratados que ya tienen con Estados Unidos.
Otra de las cuestiones que explica esta “unidad” en la diversidad, donde se resalta insistentemente que no importan las diferencias sean de derecha, centro o de izquierda, es la necesidad de los distintos gobiernos de buscar su estabilidad política en el marco de las pujantes tensiones internas y, más allá de la coyuntural mejora económica, la amenaza de la crisis económica internacional. Pero también, como explicamos en la última revista Estrategia Internacional Nro. 27, esta convergencia de todos estos gobiernos latinoamericanos y caribeños, no sería más que expresión de “movimientos convergentes ‘hacia el centro’ buscando un nuevo punto de equilibrio para no arriesgar la ‘gobernabilidad’ en momentos en que prima el crecimiento en la mayoría de los países sudamericanos. Los gobiernos ‘posneoliberales’, sean nacionalistas o progresistas buscan ‘normalizarse’ en la gestión del Estado burgués y mejorar sus entendimientos con la burguesía y el imperialismo y se endurecen frente a las presiones de las clases subalternas que emergen en su flanco izquierdo, lo que puede dar pie a distintos elementos de polarización y actividad obrera y popular…”.
Buenos negocios
No fue menos curioso que mientras se realizaba la cumbre de la CELAC, paralelamente se reunían otros organismos existentes, como la propia UNASUR y hasta Petrocaribe, además de una cantidad de reuniones bilaterales entre los distintos países donde se cerraban grandes acuerdos comerciales, como si el encuentro de Venezuela fuera la oportunidad para otras iniciativas de buenos negocios. Basta mencionar algunos ejemplos. Venezuela cerró la compra de unos 20 aviones comerciales a la brasileña Embraer, la tercera mayor fabricante mundial de aeronaves. Cristina Fernández de Kirchner y Dilma Rousseff utilizaron el marco de la cumbre de Caracas para anunciar la creación de un Mecanismo de Integración Productiva entre Argentina y Brasil para los buenos negocios entre las distintas burguesías. A los empresarios colombianos vía los acuerdos con el gobierno de Santos y el de Chávez, se les reconoció un desgravamen arancelario al 50% de los productos que antes tenía con el Pacto Andino. México y Venezuela avanzaron en acuerdos para que se llegara a acuerdos con empresas intervenidas por Chávez con la creación de empresas mixtas y buena indemnización por Cemex, además de otros tratados comerciales. Venezuela y Argentina firmaron más de 28 acuerdos comerciales donde los empresarios argentinos salieron muy contentos, de igual manera se firmaron acuerdos con Uruguay, Nicaragua, los países del Caribe, y un largo etcétera de negociados, que difícilmente salen a la luz pública. Esta fue realmente la cuestión útil de la cumbre, pero lejos de cualquier camino hacia la independencia.
Una vez más se demuestra que sólo los trabajadores pueden dar una lucha por la unidad latinoamericana
De esta manera, una vez más se demuestra la imposibilidad de que de la mano de las burguesías locales, incluso de aquellos gobiernos que se presentan de progresistas y nacionalistas, se resuelvan los acuciantes problemas populares ni se supere el atraso y la dependencia. Sin expulsar al imperialismo y traspasar los límites de la propiedad privada y del régimen capitalista, no hay manera de resolver ninguno de nuestros problemas acuciantes mucho menos alcanzar la liberación nacional. La clase trabajadora, por su rol central en la producción y su concentración en los nudos vitales de la economía, la vida social y la política como son las grandes ciudades, es la fuerza social fundamental, para llevar hasta el final la lucha por la liberación nacional, y al mismo tiempo, encarnar un proyecto social emancipatorio basado en la abolición de las relaciones capitalistas. Es necesario impulsar un programa de acción de los trabajadores que a partir de responder al ataque de los capitalistas y sus gobiernos y a la catástrofe a que nos conducen, plantee poner fin a la anarquía capitalista y reorganizar la economía en función de las necesidades populares mediante la propiedad colectiva de los medios de producción, tareas que sólo pueden ser íntegramente resueltas por un poder de los trabajadores apoyado en la alianza con los campesinos y el pueblo pobre. Esto significa conquistar por vía revolucionaria Estados obreros que, uniéndose en una Federación de Repúblicas Socialistas de América Latina, inicien la construcción del socialismo, única alternativa real a la barbarie de la decadencia capitalista.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
jueves, 1 de diciembre de 2011
HACIA EL GOLPE MILITAR EN SIRIA?
MOVING TOWARDS A MILITARY COUP IN SYRIA?
By Brian M Downing . Nov 29-2011
http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/MK29Ak01.html
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HACIA EL GOLPE MILITAR EN SYRIA?
NOTE FROM HUGO ADAN.
Diciembre 1, 2011
Critica a Brian Downing (ver su documento abajo)
En 1er lugar, los intereses guerreristas de la OTAN en Syria no tienen que ver nada con los intereses del pueblo americano. Este pueblo no está a favor de las guerras imperiales abroad. En 2do lugar, no hay ningún problema que no se pueda solucionar via diplomática, pacífica y democrática. Pero cuando se arma a las nacionalidades de un país y se promueve la violencia armada como se hizo en Libia y hoy en Syria, al Estado nación no le queda otra que salvar la soberanía interna recurriendo al golpe militar. Aun así, sin apoyo popular estos asaltos militares no tendrían ningún éxito.
El caso Perú viene al punto. En 1968 los militares reformistas liderados por Velasco dieron un golpe de Estado anti-oligárquico y eliminaron así toda forma de resistencia civil insurreccional anti-oligárquica (se expulso del país a lideres y cuadros medios de diversos grupos insurreccionales a nivel nacional) y se impuso un orden que solo duro 7 años pues la misma oligarquía pro-imperialista afectada por las reformas promovió otro golpe militar, el de Morales Bermudez en 1995. Luego vino el golpe civil: los paros nacionales. La resistencia civil anti-militar dejo de ser insurreccional (se los separo a los militaristas del nuevo mov democrático) y el pueblo lanzo una serie de paros nacionales que tumbaron al régimen militar de Morales e instalaron un gobierno civil de claro matiz reformista, anti-oligárquico y democrático. Esto podría ocurrir también en Syria.
Sin embargo, las diferencias entre Perú y Siria existen y son notables. En Perú la nación estaba unida contra la oligarquía y contra poder feudal al interior del país. En Siria no existe un solo interés nacional, existen 3 (la de Chias, Sunis,y Kurdos y armados los 3). Además, por estar Syria ubicada en una zona muy explosiva, son los intereses foráneos los que pesan más que los divisionismos internos, por eso su suerte es y va a ser diferente.
Rusia y China saben que si pierden Siria, adiós a sus negocios e Irán y el total control de los recurso petroleros en el Mediterráneo pasaría a los aliados de la OTAN y dentro de ellos el más directo beneficiario seria Israel. Rusia y China en alianza con los militares que apoyan el régimen de Asad pudieron haber sacado del mapa a los mercenarios del Free Syrian Army pero lo dejaron intacto y eso favoreció la desintegración del ejercito leal a Asad. Pudieron haber luego sacado a Asad del Mapa geo-político y asegurar la independencia de ambos Siria e Irán. Quizá no sea tarde para esto, y quizá estén implementando esta estrategia ya.
A mi ver la única opción que les queda es crear un frente anti OTAN dentro del Muslim Brotherhood y financiar la autonomía de los Kurdos en el north-este de Syria donde están localizados los recursos petroleros del país. Tendrían además que crear un sólido frente anti Saudi con los Sunis que emigraron de Irak y con estos y los Kurdos formar una troika (Chiita, Sunis y Kurdos), una junta militar de los tres. En la práctica esto significa desarmar la Liga Arabe, la liga de cerdos de la OTAN. Una Junta militar rev (3 Sunis, 3 Shiitas y 3 Kurdos dotada de un plan de acción mínimo, por mencionar el ejemplo Nicaragua) que deponga a Asad y liquide todo apoyo pro- Otan en Syria, podría ser bien recibido en la población si se menciona lo ocurrido en Libia. En otras palabras, a Rusos y Chinos no les quedaría otra opción que crear este frente, armarlo hasta los dientes, entrar a esta guerra y tomar el toro por las astas.
Europa y EU están al borde del abismo económico y no podrían sostener una guerra mas allá de seis meses en el medio oriente. Además, si la resistencia anti OTAN avanza en Syria, esto se extendería y la OTAN perdería lo ganado en Libia y en Irak y hasta serían expulsados de Pakistán y Afganistán.
Lo cierto es que las opciones de paz ya no existen en esa zona. La OTAN está armando otra guerra allí y Rusos y Chinos podrían responderla y ahora.
Cuando empiecen a sonar los misiles, el pueblo tomaria posición anti-OTAN y esta tendrá que salir de allí. Los planes de la Otan los describio bien Pepe Escobar y hay más reportes que solo conducen a una conclusión. Los EU y la OTAN tienen poder militar, pueden seguir destruyendo poblados enteros, pero no tienen base social para apoyar sus ataques y menos su ocupación militar en países foráneos; tampoco tienen apoyo de la comunidad internacional. La OTAN y su guerrerismo genocida estan condenado al fracaso.
En Libia, la OTAN y EU armaron y se aliaron con grupos pro-Al Qaeda y esto es lo que podrían hacer también los Rusos y Chinos, armar a todo independentista anti-OTAN entre Árabes y Musulmanes sin dar a ninguna de sus facciónes poder absoluto dentro del Frente. Esta Junta Rev anti-OTAN sería aceptada como la única solución de paz en el futuro del país y el de esa región.
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Moving towards a military coup in Syria?
By Brian M Downing
http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/MK29Ak01.html
The uprising in Syria turned much more violent in the past week and the Bashar al-Assad government is tottering. Civilians have obtained weapons and begun an armed resistance. Syrian soldiers are deserting and forming a Free Syrian Army. While the Arab League on Sunday voted to impose punitive economic and political sanctions on Damascus, fighting is breaking out nationwide between the Sunni majority and Shi'ite minority.
A faltering regime and rising violence often leads to a military coup. They were commonplaces in much of the developing world back in the 1950s and 1960s and a convoluted and incomplete one began in Egypt last fall. Syria is ripe for one now. The Arab League's overwhelming approval of sanctions - the first in its 66-year history - increases pressure on Assad.
Deterioration
The Assad government faces violence from several quarters. Civilians in the opposition are arming themselves with weapons brought in from Lebanese markets and western Iraq by the Muslim Brotherhood and smuggling networks which have attached themselves to insurrectionary movements. Syrian security forces can no longer fire into crowds without fear of facing return fire from rooftops and windows. Nor can they move from town to town without fear of attack.
In recent weeks several thousand soldiers - a precise or even rough figure is not yet clear - have deserted the Syrian army and formed the Free Syrian Army (FSA). Better trained and equipped than the civilian fighting forces, the FSA are mounting attacks on government buildings in Damascus and pulling off deadly ambushes in between restive cities. The heretofore solid support of the armed forces can no longer be relied upon by the government.
Sectarian violence is breaking out in a few cities. The Alawite (Shi'ite) population, from which much of the Assad political, military, and business elite come, is subject to attacks and intimidations. These events will recall the early days of sectarian fighting after the fall of Saddam Hussein in Iraq in 2003, which of course devolved into murderous sectarian warfare.
There are still hundreds of thousands of Iraqi Sunnis in Syria who fled the warfare and the dismal prospects for their co-religionists in the now Shi'ite-dominated country. Many will eagerly side with Syrian Sunnis against the Shi'ites in and out of the regime. Their ties to the Sunni resistance in Baghdad and Anwar make for a good supply of arms and trained fighters, facilitated by Saudi intelligence.
Approximately 10% of Syria's 23 million people are Kurds. They have long endured oppression and will likely seek to break away from Northeastern Syria and become part of the Kurdish region in Northern Iraq. Iraqi Kurds took advantage of Saddam's ouster to break away from Iraq, forming a separate flag, constitution, and army. They are for all practical purposes an independent state and will welcome incorporating a portion of Syria. Northeastern Syria is the location of much of Syria's oil resources and would make oil-rich Kurdistan all the more wealthy, powerful, and of interest to the West.
The military perspective
Armies are not always the steadfast servants of the government they claim to be. They at times act in their own institutional interests, usually commingling with nebulous ideas of honor and virtue and duty. Most of the Syrian army leadership is dedicated to, and part of, the Assad regime. Loyal officers are rewarded with promotions and upon retirement may expect sinecures in the regime's business sector (as for example do their colleagues in the Egyptian and Pakistani armies).
Other officers may see their interests shifting away from Damascus as the regime is failing to serve the nation's interest, particularly as the new sanctions impact on business. It can no longer maintain law and order; indeed, it is the chief cause of unrest. It can no longer guarantee the integrity of national boundaries, and if the oil-producing region were to break away, the nation's economy would weaken badly. Further, Assad's rule is leading to the gradual disintegration of the institution the military cares most for - itself.
For the Syrian officer corps, national considerations as well as institutional ones make a military coup desirable. Two scenarios are plausible: an elite group and a more broadly based one.
An elite coup would entail parts of the Assad regime's military, political, and business notables deposing Assad and perhaps a few high-ranking figures, with or without their permission. Assad would be sent off into exile or confined to some sort of protective custody, although a more definitive removal is possible even by pragmatic loyalists.
Assad is not a strong-willed person or leader. An opthamologist by training, he was not slated to succeed his father to the presidency until his elder brother was killed in an automobile accident in 1994. He was then rapidly groomed for succession with perfunctory positions in the state and army and an attendant publicity campaign.
He worried parts of the regime after he ascended to the presidency in 2000 when he began to enact economic reforms, replacing party apparatchiks with more technically trained experts. Democratic reform in the undetermined future was alluded to. Many older parts of the regime saw him as a threat well before the uprisings last spring and may be ready to oust him.
Such a coup would be presented to the public as a substantive change and as a victory for the public opposition. The new leaders would then appeal for calm and support for the new government. It would appeal to the Alawite minority and others who have benefited from Assad rule over the decades, and perhaps also to others who see the opposition as leading to civil war, sectarian strife, and foreign invasion.
Iran and Hezbollah would welcome such a coup as the only way to retain a sympathetic government in Damascus. Russia and China would be supportive but skeptical as to its viability. The Syrian opposition is unlikely to find such a government as welcome, viable, or even new. In fact, such a move would be a sign of regime weakness. It would only strengthen opposition and accelerate military desertion.
A more plausible coup scenario, if only somewhat, is one based on a broader portion of the officer corps, including high-ranking but sub-elite colonels and generals. These officers see their advancements to the highest ranks blocked off by the regime's preference for Ba'ath loyalty and Alawite piety. In this respect they could appeal to some in the opposition who also feel stifled by the regime and also to the Sunni majority.
A coup ousting the Alawite, pro-Iran government would be so advantageous to Saudi Arabia that the prospect is likely being diligently pursued by Saudi intelligence in conjunction with Salafist networks inside Syria (and Lebanon) that enjoy Saudi funding. Detaching Syria from longstanding ties to Iran would be a serious blow to Tehran, partially compensating Saudi Arabia for Tehran's gain from the rise of the Shi'ites in post-Saddam Iraq. It would also join with a Sunni region in western Iraq in opposing Iran and Shi'ite Iraq.
A coup of either sort will be difficult to plan let alone successfully execute. Many dictatorships (Gamal Abdel Nasser, Muammar Gaddafi, Saddam Hussein and Hafez al-Assad) came to power through military coups and constructed safeguards to prevent another ambitious colonel from seizing power the same blunt way. Officers are screened for loyalty and placed under routine surveillance. In times of stress, the regime increases its watch over the officer corps.
Even a coup led by officers genuinely committed to reform and representative government would be regarded with suspicion. The Syrian public, like counterparts around the Arab world, is deeply suspicious of generals purporting to be on their side. They seem to be willing to toss aside a dictator and general or two in order to maintain their high positions if not expand them.
Brian M Downing is a political/military analyst and author of The Military Revolution and Political Change and The Paths of Glory: War and Social Change in America from the Great War to Vietnam. He can be reached at brianmdowning@gmail.com.
By Brian M Downing . Nov 29-2011
http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/MK29Ak01.html
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HACIA EL GOLPE MILITAR EN SYRIA?
NOTE FROM HUGO ADAN.
Diciembre 1, 2011
Critica a Brian Downing (ver su documento abajo)
En 1er lugar, los intereses guerreristas de la OTAN en Syria no tienen que ver nada con los intereses del pueblo americano. Este pueblo no está a favor de las guerras imperiales abroad. En 2do lugar, no hay ningún problema que no se pueda solucionar via diplomática, pacífica y democrática. Pero cuando se arma a las nacionalidades de un país y se promueve la violencia armada como se hizo en Libia y hoy en Syria, al Estado nación no le queda otra que salvar la soberanía interna recurriendo al golpe militar. Aun así, sin apoyo popular estos asaltos militares no tendrían ningún éxito.
El caso Perú viene al punto. En 1968 los militares reformistas liderados por Velasco dieron un golpe de Estado anti-oligárquico y eliminaron así toda forma de resistencia civil insurreccional anti-oligárquica (se expulso del país a lideres y cuadros medios de diversos grupos insurreccionales a nivel nacional) y se impuso un orden que solo duro 7 años pues la misma oligarquía pro-imperialista afectada por las reformas promovió otro golpe militar, el de Morales Bermudez en 1995. Luego vino el golpe civil: los paros nacionales. La resistencia civil anti-militar dejo de ser insurreccional (se los separo a los militaristas del nuevo mov democrático) y el pueblo lanzo una serie de paros nacionales que tumbaron al régimen militar de Morales e instalaron un gobierno civil de claro matiz reformista, anti-oligárquico y democrático. Esto podría ocurrir también en Syria.
Sin embargo, las diferencias entre Perú y Siria existen y son notables. En Perú la nación estaba unida contra la oligarquía y contra poder feudal al interior del país. En Siria no existe un solo interés nacional, existen 3 (la de Chias, Sunis,y Kurdos y armados los 3). Además, por estar Syria ubicada en una zona muy explosiva, son los intereses foráneos los que pesan más que los divisionismos internos, por eso su suerte es y va a ser diferente.
Rusia y China saben que si pierden Siria, adiós a sus negocios e Irán y el total control de los recurso petroleros en el Mediterráneo pasaría a los aliados de la OTAN y dentro de ellos el más directo beneficiario seria Israel. Rusia y China en alianza con los militares que apoyan el régimen de Asad pudieron haber sacado del mapa a los mercenarios del Free Syrian Army pero lo dejaron intacto y eso favoreció la desintegración del ejercito leal a Asad. Pudieron haber luego sacado a Asad del Mapa geo-político y asegurar la independencia de ambos Siria e Irán. Quizá no sea tarde para esto, y quizá estén implementando esta estrategia ya.
A mi ver la única opción que les queda es crear un frente anti OTAN dentro del Muslim Brotherhood y financiar la autonomía de los Kurdos en el north-este de Syria donde están localizados los recursos petroleros del país. Tendrían además que crear un sólido frente anti Saudi con los Sunis que emigraron de Irak y con estos y los Kurdos formar una troika (Chiita, Sunis y Kurdos), una junta militar de los tres. En la práctica esto significa desarmar la Liga Arabe, la liga de cerdos de la OTAN. Una Junta militar rev (3 Sunis, 3 Shiitas y 3 Kurdos dotada de un plan de acción mínimo, por mencionar el ejemplo Nicaragua) que deponga a Asad y liquide todo apoyo pro- Otan en Syria, podría ser bien recibido en la población si se menciona lo ocurrido en Libia. En otras palabras, a Rusos y Chinos no les quedaría otra opción que crear este frente, armarlo hasta los dientes, entrar a esta guerra y tomar el toro por las astas.
Europa y EU están al borde del abismo económico y no podrían sostener una guerra mas allá de seis meses en el medio oriente. Además, si la resistencia anti OTAN avanza en Syria, esto se extendería y la OTAN perdería lo ganado en Libia y en Irak y hasta serían expulsados de Pakistán y Afganistán.
Lo cierto es que las opciones de paz ya no existen en esa zona. La OTAN está armando otra guerra allí y Rusos y Chinos podrían responderla y ahora.
Cuando empiecen a sonar los misiles, el pueblo tomaria posición anti-OTAN y esta tendrá que salir de allí. Los planes de la Otan los describio bien Pepe Escobar y hay más reportes que solo conducen a una conclusión. Los EU y la OTAN tienen poder militar, pueden seguir destruyendo poblados enteros, pero no tienen base social para apoyar sus ataques y menos su ocupación militar en países foráneos; tampoco tienen apoyo de la comunidad internacional. La OTAN y su guerrerismo genocida estan condenado al fracaso.
En Libia, la OTAN y EU armaron y se aliaron con grupos pro-Al Qaeda y esto es lo que podrían hacer también los Rusos y Chinos, armar a todo independentista anti-OTAN entre Árabes y Musulmanes sin dar a ninguna de sus facciónes poder absoluto dentro del Frente. Esta Junta Rev anti-OTAN sería aceptada como la única solución de paz en el futuro del país y el de esa región.
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Moving towards a military coup in Syria?
By Brian M Downing
http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/MK29Ak01.html
The uprising in Syria turned much more violent in the past week and the Bashar al-Assad government is tottering. Civilians have obtained weapons and begun an armed resistance. Syrian soldiers are deserting and forming a Free Syrian Army. While the Arab League on Sunday voted to impose punitive economic and political sanctions on Damascus, fighting is breaking out nationwide between the Sunni majority and Shi'ite minority.
A faltering regime and rising violence often leads to a military coup. They were commonplaces in much of the developing world back in the 1950s and 1960s and a convoluted and incomplete one began in Egypt last fall. Syria is ripe for one now. The Arab League's overwhelming approval of sanctions - the first in its 66-year history - increases pressure on Assad.
Deterioration
The Assad government faces violence from several quarters. Civilians in the opposition are arming themselves with weapons brought in from Lebanese markets and western Iraq by the Muslim Brotherhood and smuggling networks which have attached themselves to insurrectionary movements. Syrian security forces can no longer fire into crowds without fear of facing return fire from rooftops and windows. Nor can they move from town to town without fear of attack.
In recent weeks several thousand soldiers - a precise or even rough figure is not yet clear - have deserted the Syrian army and formed the Free Syrian Army (FSA). Better trained and equipped than the civilian fighting forces, the FSA are mounting attacks on government buildings in Damascus and pulling off deadly ambushes in between restive cities. The heretofore solid support of the armed forces can no longer be relied upon by the government.
Sectarian violence is breaking out in a few cities. The Alawite (Shi'ite) population, from which much of the Assad political, military, and business elite come, is subject to attacks and intimidations. These events will recall the early days of sectarian fighting after the fall of Saddam Hussein in Iraq in 2003, which of course devolved into murderous sectarian warfare.
There are still hundreds of thousands of Iraqi Sunnis in Syria who fled the warfare and the dismal prospects for their co-religionists in the now Shi'ite-dominated country. Many will eagerly side with Syrian Sunnis against the Shi'ites in and out of the regime. Their ties to the Sunni resistance in Baghdad and Anwar make for a good supply of arms and trained fighters, facilitated by Saudi intelligence.
Approximately 10% of Syria's 23 million people are Kurds. They have long endured oppression and will likely seek to break away from Northeastern Syria and become part of the Kurdish region in Northern Iraq. Iraqi Kurds took advantage of Saddam's ouster to break away from Iraq, forming a separate flag, constitution, and army. They are for all practical purposes an independent state and will welcome incorporating a portion of Syria. Northeastern Syria is the location of much of Syria's oil resources and would make oil-rich Kurdistan all the more wealthy, powerful, and of interest to the West.
The military perspective
Armies are not always the steadfast servants of the government they claim to be. They at times act in their own institutional interests, usually commingling with nebulous ideas of honor and virtue and duty. Most of the Syrian army leadership is dedicated to, and part of, the Assad regime. Loyal officers are rewarded with promotions and upon retirement may expect sinecures in the regime's business sector (as for example do their colleagues in the Egyptian and Pakistani armies).
Other officers may see their interests shifting away from Damascus as the regime is failing to serve the nation's interest, particularly as the new sanctions impact on business. It can no longer maintain law and order; indeed, it is the chief cause of unrest. It can no longer guarantee the integrity of national boundaries, and if the oil-producing region were to break away, the nation's economy would weaken badly. Further, Assad's rule is leading to the gradual disintegration of the institution the military cares most for - itself.
For the Syrian officer corps, national considerations as well as institutional ones make a military coup desirable. Two scenarios are plausible: an elite group and a more broadly based one.
An elite coup would entail parts of the Assad regime's military, political, and business notables deposing Assad and perhaps a few high-ranking figures, with or without their permission. Assad would be sent off into exile or confined to some sort of protective custody, although a more definitive removal is possible even by pragmatic loyalists.
Assad is not a strong-willed person or leader. An opthamologist by training, he was not slated to succeed his father to the presidency until his elder brother was killed in an automobile accident in 1994. He was then rapidly groomed for succession with perfunctory positions in the state and army and an attendant publicity campaign.
He worried parts of the regime after he ascended to the presidency in 2000 when he began to enact economic reforms, replacing party apparatchiks with more technically trained experts. Democratic reform in the undetermined future was alluded to. Many older parts of the regime saw him as a threat well before the uprisings last spring and may be ready to oust him.
Such a coup would be presented to the public as a substantive change and as a victory for the public opposition. The new leaders would then appeal for calm and support for the new government. It would appeal to the Alawite minority and others who have benefited from Assad rule over the decades, and perhaps also to others who see the opposition as leading to civil war, sectarian strife, and foreign invasion.
Iran and Hezbollah would welcome such a coup as the only way to retain a sympathetic government in Damascus. Russia and China would be supportive but skeptical as to its viability. The Syrian opposition is unlikely to find such a government as welcome, viable, or even new. In fact, such a move would be a sign of regime weakness. It would only strengthen opposition and accelerate military desertion.
A more plausible coup scenario, if only somewhat, is one based on a broader portion of the officer corps, including high-ranking but sub-elite colonels and generals. These officers see their advancements to the highest ranks blocked off by the regime's preference for Ba'ath loyalty and Alawite piety. In this respect they could appeal to some in the opposition who also feel stifled by the regime and also to the Sunni majority.
A coup ousting the Alawite, pro-Iran government would be so advantageous to Saudi Arabia that the prospect is likely being diligently pursued by Saudi intelligence in conjunction with Salafist networks inside Syria (and Lebanon) that enjoy Saudi funding. Detaching Syria from longstanding ties to Iran would be a serious blow to Tehran, partially compensating Saudi Arabia for Tehran's gain from the rise of the Shi'ites in post-Saddam Iraq. It would also join with a Sunni region in western Iraq in opposing Iran and Shi'ite Iraq.
A coup of either sort will be difficult to plan let alone successfully execute. Many dictatorships (Gamal Abdel Nasser, Muammar Gaddafi, Saddam Hussein and Hafez al-Assad) came to power through military coups and constructed safeguards to prevent another ambitious colonel from seizing power the same blunt way. Officers are screened for loyalty and placed under routine surveillance. In times of stress, the regime increases its watch over the officer corps.
Even a coup led by officers genuinely committed to reform and representative government would be regarded with suspicion. The Syrian public, like counterparts around the Arab world, is deeply suspicious of generals purporting to be on their side. They seem to be willing to toss aside a dictator and general or two in order to maintain their high positions if not expand them.
Brian M Downing is a political/military analyst and author of The Military Revolution and Political Change and The Paths of Glory: War and Social Change in America from the Great War to Vietnam. He can be reached at brianmdowning@gmail.com.
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